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Decepción: ¿Y por qué debía morir Jon Snow?

El episodio final de la 5ta. temporada de "Game of Thrones", difundido mundialmente la noche del domingo 14/06, fue letal para uno de los personajes más queridos de la saga: Jon Snow, hijo bastardo de Ned Stark, comandante de la Guardia de la Noche traicionado y apuñalado por un grupo de camaradas. Los fanáticos elucubraron distintas teorías para devolverle la vida al personaje en la 6ta. temporada. Sin embargo, Kit Harington, el actor que encarna a Jon Snow, se encargó de destruir las ilusiones del público: "No regresaré en la próxima temporada. Estoy muerto", le dijo a Entertainment Weekly.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Sin duda, fue uno de los episodios mejor realizados de "Game of Thrones". El director David Nutter concentró en menos de 1 hora más acontecimientos trascendentales que los 9 episodios anteriores en la 5ta. temporada de la historia, derribando todas las fichas del tablero de los 7 Reinos. Además, buena adaptación de David Benioff y Dan Weiss de la novela "Canción de Hielo y Fuego", de George R. R. Martin.
 
El inicio fue premonitorio: Jon Snow confesando a su amigo Sam sus remordimientos por lo mal que había salido el rescate del Pueblo Libre: él fracasó en su tarea conciliadora y regresó al Muro acompañado de un puñado de hombres libres, pero repudiados por sus colegas, y sin buena parte de sus hombres, caídos en la batalla luego de que una horda de espectros (Caminantes Blancos) arrasó con todo lo que encontró a su paso (capítulo 8).
 
Quienes nunca aceptaron esa incursión en tierras inhóspitas decidieron castigar semejante atrevimiento. Y el niño Olly, indignado por la decisión de Jon, con el recuerdo todavía fresco de su familia muerta a manos de los salvajes, fue quien reclamó la atención del Lord Comandante asegurándole que un salvaje había visto a su tío Benjen Stark, aquel que se marchó a combatir a los Caminantes Blancos y que nunca más regresó. Pero Jon Snow sólo encontró una cruz con la leyenda «Traidor». Y sobre su cuerpo se abalanzaron las dagas de otros miembros de la Guardia de la Noche, hostigados por Ser Alliser, en una inesperada conspiración. Finalmente, los hombres abren paso al pequeño Ollie, escudero de Snow, encargado de darle el golpe de gracia.
 
Así terminó uno de los personajes favoritos de "Game of Thrones".
 
Alguien escribió: "Jon Snow era el centro narrativo y moral de la historia, el líder que Poniente se merecía. El heroico protagonista. El caballo ganador."
 
El hijo bastardo de Ned Stark, interpretado por Kit Harington, quería la convivencia, apostó por la paz y fue traicionado y apuñalado por un grupo de camaradas, que lo dejaron muerto sobre la nieve.
 
De todos modos, hay gente que cuestiona a Harington, afirmando que no era el actor que se merecía el personaje de Jon Snow.
 
Es el caso del blogger Iván Gallo, evidentemente furioso con el casting:
 
"(..) Hace cinco años este atractivo joven de origen noble (su apellido se asocia con los primeros colonizadores de Inglaterra) no sabía que eran los Premios Emmy. Soñaba con ser un actor de teatro tan grande como Lawrence Olivier pero, al no conseguir trabajo en ninguna parte, y al fracasar una y otra vez en su idea de convertirse en una estrella de rock, hace una fila con muchos aspirantes para quedarse con uno de los personajes que con más cuidado construyó G.R.R. Martin. Para desgracia de los aficionados de la saga lo consigue. Desde allí tuvimos que tragarnos el terrible error de casting y verlo con su imperturbable expresión de inofensivo cachorro estreñido como lo demuestran estas imágenes.
 
Anoche, cuando deberíamos estar arrancándonos a pellizcos la barba por el dolor de ver caer a otro Stark, sentimos, en medio del shock, algo parecido a la felicidad: ya nunca más volveremos a ver al jovencito con cara de pastel haciendo el terrible esfuerzo de aparentar ser un guerrero. Lo aceptamos con la misma resignación que lo hicimos con Mark Hammil en Star Wars o a Elijah Wood en El señor de los anillos, la épica parece que tiene esta maldición, por algún lado se cuela un señorito con el anhelo de convertirse en un hombre duro. Afortunadamente Dios Martin escuchó la súplicas de muchos de sus fieles que implorábamos borrara de su historia al bastardo más soso de Invernalia. La guardia nocturna, azotada por sus luchas internas, nos quitó a cuchillada limpia a este pelmazo. Ahora esperemos que Drogon, el díscolo dragón, acaricie con un lengüetazo de fuego a su madre, porque chicos, afrontémoslo, Emilia Clarke no tiene la fuerza ni la belleza imperial que debería tener alguien que encarne a Calisse."

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