Los informantes coincidieron en describir a Jihad Mughniyeh como “un terrorista sin inhibiciones, que construyó una poderosa organización terrorista y asesina dedicada a preparar ataques significativos”.
El padre
Imad Fayez Mugniyah había nacido en Tayr Dibba, Líbano, el 07/12/1962 y fue asesinado en Damasco, Siria, el 12/02/2008). En vida, él fue un jefe de Inteligencia política del movimiento político-militar pro iraní, Hezbollah.
Mugniyah fue acusado de conspiración por cometer actos de piratería aérea, toma de rehenes, asesinato, interferir en los deberes de la tripulación aérea, colocar un dispositivo destructivo a bordo de una aeronave y llevar consigo explosivos al abordar una aeronave.
A él se lo consideró presunto autor intelectual del atentado a la embajada de Israel en Argentina en 1992, así como del atentado contra la sede de la AMIA.
Los servicios de inteligencia estadounidenses creen que Mugniyah fue el promotor de la masacre de 1983 en el Líbano, cuando un camión cargado de explosivos impactó contra el cuartel general de los marines en Beirut, provocando la muerte de 241 de ellos y 58 paracaidistas.
Sin embargo, el británico Financial Times atribuyó el ataque a la Yihad Islámica, y no a Hezbollah. Pero el único caso por el cual USA emitió un mandato de captura contra Mugniyah fue el desvío del vuelo TWA 847 entre Atenas y Roma, que terminó en Beirut el 14/06/1985. También se cree que participó en el asesinato del jefe de la delegación de la CIA en Beirut. El Departamento de Estado de USA llegó a ofrecer hasta US$5 millones por información que llevara a su captura.
Mugniyah murió por la explosión de un coche bomba en Damasco, y Hezbollah acusó a Israel por el asesinato. Israel lo negó, aunque el jefe del Mossad, Meir Dagan fue recibido y felicitado por el entonces 1er. Ministro israelí, Ehud Olmert, en las horas siguientes al ataque.
El 27/02/2008, el diario panárabe con sede en Londres, Al-Quds Al-Arabi, informó de que varios Estados árabes ayudaron al Mossad a llevar a cabo el atentado.