El ‘Rojo’ avanzaba al área rival pero con muchos tropiezos intentando romper desde el medio proponiendo juego de combate pero no tenía lucimiento y abusaba de los pelotazos. Independiente jugaba muy atado a sus nerviosos sin mostrar claridad porque le costaba armarse y no hacía circular bien la pelota.
En la segunda parte, Douglas tuvo un dominio efímero cuando abrió el marcador Iván Estevenaux tras un tiro penal que sancionó el árbitro Luis Álvarez. A raíz de la desventaja, el entrenador del rojo, Omar De Felippe hizo ingresar a Matías Pisano y Penco lo que le dio más impulso al ataque de manera abierta habilitando a Facundo Parra que disparó un remate que pasó por el palo derecho del valla defendida por Emiliano Olivero a los 16’.
A partir de ese momento, el partido tomó un cariz diferente para Independiente cuando Daniel el ‘Rolfi’ le cedió un pase a Sebastián Penco y tras un rebote que quedó para Matías Pisano, Federico el ‘Pocho’ Insúa convirtió el empate 1-1 a los 18’.
Ya el panorama era alentador para el 'diablo' que tras los ingresos del mismo Insúa, Pisano y Penco en el que encontró el equilibrio justo permitiéndole con un disparo de corta distancia anotar el 2-1.
Independiente mostró otra capacidad de juego con los cambios e impuso agresividad, fue más creativo con el fútbol desequilibrante del ‘Pocho’ Insúa jugando con la pelota detenida pero a la vez estaba desordenado y continuaba desarmado en defensa.
'El Rojo' estaba más ambicioso, bien estructurado y buena coordinación en las bandas. Fue una victoria soñada que lo fortalece pese a haber jugado mal como siempre pero con los cambios ganó un partido que estaba perdido y que tuvo permanentes estados cambiantes en lo anímico, posicional y fútbolístico.
El equipo de Avellaneda tenía la necesidad de ganar y lo logró convirtiéndose en otro equipo con sus cuatro atacantes sumando tres hombres aunque habría que preguntarse si no tendría que haberlo hecho antes De Felippe. Tuvo una situación de mucha complicación y zozobra en el tramo final pero se aferró a la necesitad y la obligación de cambiar de actitud.