El papa Francisco viajó el año pasado a la ciudad brasileña de Río de Janeiro para la Jornada de la Juventud y entonces se especuló ya con la posibilidad de una eventual visita a su país natal.
La especulación se sostenía en la posibilidad de que Francisco viniera a la Argentina en 2015, quizá mientras todavía Cristina de Kirchner se mantuviera en el sillón presidencial, sin embargo, parece que no será posible.
El kirchnerismo ha tratado a toda costa de aprovechar la imagen positiva que tiene el papa argentino, torciendo radicalmente su política con respecto a Monseñor Mario Bergoglio (ahora Francisco) a quien Cristina de Kirchner no recibió a pesar de los 14 pedidos de audiencia que hizo el entonces jefe de la Iglesia Católica de Argentina y del intento de desprestigiar al clérigo inmediatamente después de ser electo.
Aparentemente, Cristina tendrá que seguir visitando el Vaticano si quiere tener nuevas fotos (por lo menos como presidente) junto al Sumo Pontífice, dado que para el 2016 ya no estará gobernando el país desde Casa Rosada.