Granin había sido enrolado a la fuerza en el Ejército Rojo con 22 años, y enviado al frente a defender la ciudad: "Fuimos bombardeados justo cuando nuestro tren llegaba al frente, y desde entonces experimentamos una derrota tras otra, así que nos dábamos a la fuga, nos reagrupábamos, y nos dábamos a la fuga de nuevo" al volver a ser derrotados. Cuando su regimiento fue forzado a rendirse en el pueblo de Pushkin -a 27 kilómetros del centro de la ciudad portuaria- la guerra directa acabó y empezó el asedio.
Leningrado fue asediado durante casi 3 años (unos 900 días) en una operación muy cómoda para los nazis. Adolf Hitler decidió que no se entrara físicamente en la ciudad, por lo que los bombardeos desde el exterior, unidos al hambre y el frío por falta de combustible, fueron las principales armas alemanas para lograr la rendición de Leningrado, que finalmente nunca se produjo, aunque la resistencia le costó la vida a un millón y medio de personas, que perecieron en esos tres años.
Aunque les gustaría que esta historia no hubiera pasado, lo cierto es que ocurrió, y por ello los alemanes se ven continuamente obligados a pedir perdón por las atrocidades cometidas en el régimen político más maléfico que nunca ha dado la historia. Así se expresó el presidente de la República, Joachim Gauck, que incidió en la "vergüenza y el arrepentimiento" de su país por lo ocurrido. La antigua ministra de Agricultura Renate Künast (Partido Verde) aseguró que los alemanes conocían de los millones de personas que murieron, pero no eran conscientes de las penurias por las que tuvo que pasar la población civil. Dijo que los germanos difícilmente podrían imaginar todos los significados de la IIGM, por lo que la generación más joven necesitaba seguir hablando de ello.
Este el discurso completo de Daniil Granin en el parlamento federal alemán el pasado 27 de enero de 2014 (en ruso en el original, doblado al inglés).
Ucrania hoy
Que las ayudas millonarias engrasan los procesos de transición democrática es una obviedad en el ámbito de las relaciones internacionales y Alemania considera que esa receta es muy recomendable para el caso de Ucrania. El ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, se ha mostrado a favor de organizar un programa de ayuda financiera para Kiev "por si llega a producirse una fase de transición política en el país. "Habrá que ocuparse de que el difícil camino no acabe finalmente en un desastre económico", ha dicho, sumándose al plan que ya están esbozando Bruselas y Washington.
Esta especie de 'Plan Marschal', en el que participaría también el FMI constituye una alternativa a la ayuda económica brindada por Moscú, que puso sobre la mesa US$ 15.000 millones en créditos y una reducción del precio del gas, después de que en noviembre Yanukovich decidiera no firmar un acuerdo de asociación con la UE y acercarse a Rusia.
Moscú, que ya ha entregado US$ 3.000 millones de ayuda, ha advertido de que la concesión del resto dependerá del signo político del futuro Gobierno ucraniano por lo que las potencias internacionales pujan públicamente, tratando de comprar la voluntad política de los ucranianos, mientras el presidente ucraniano, Victor Yanukovich, abordará la cuestión con la Alta Representante diplomática de la UE, Catherine Ashton, que viajará en breve a Kiev.
En una entrevista publicada en el 'Wall Street Journal', Ashton confirma que el plan de ayuda occidental estaría sujeto a "reformas en diferentes sectores de la economía para mejorar las cosas". No avanzó ninguna cantidad concreta, aunque dijo que el montante "no será modesto", y señaló la posibilidad de conceder garantías financieras, ayudas a la inversión y brindar apoyo a la divisa nacional.
Uno de los líderes opositores que participó en la Conferencia de Seguridad de Múnich este pasado fin de semana, el ex ministro de Economía Arseni Yatseniuk expuso las condiciones necesarias para recibir la ayuda occidental, citando la reforma constitucional, que debe ser llevada a cabo por un Parlamento que "designe al Gobierno y dé legitimidad a quienes representan a Ucrania en la escena internacional".