Pobreza, indigencia, una sociedad desarticulada y confrontada por hechos del pasado que son usados para profundizar esa división, instituciones bastardeadas, los poderes del Estado en permanente conflicto, una economía que atrasa el desarrollo del país, todas situaciones que han colocado a la sociedad frente a un futuro incierto, son el producto de diez años del peor de los gobiernos surgidos desde el peronismo. Si hay algo más alejado de lo que para los verdaderos peronistas significa el 17 de Octubre, es el kirchnerismo.
Muchos de los que hoy se dicen “peronistas” y “sueñan” para profundizar el modelo, son en realidad usurpadores del sueño de los más humildes, contrariamente a Perón, necesitan del poder para “ser algo”. Perón, cuenta Julio Bárbaro, manejaba el poder con una lápicera y una máquina de escribir desde Madrid. Con eso le sobraba y eso es lo que no terminan de entender muchos de los que hoy pretenden llamarse peronistas. Los que “sueñan” un sueño robado.
En junio de 1974, en un discurso al pueblo argentino, el General Perón dijo: “No sería mucho avanzar en la autocrítica, si dijéramos que en muchas partes los hombres de nuestro propio Movimiento, en la función gubernamental, tienen la grave falla de sus enfrentamientos; ocasionados unas veces por bastardos intereses personales y, otras, por sectarismos incomprensibles. A todo ello se suma la fiebre de la sucesión, de los que no comprenden que el único sucesor de Perón será el Pueblo Argentino que, en último análisis, será quien deba decidir”. Indudablemente muchos no lo entendieron, o prefirieron hacer como si no lo entendían.
Y justamente, el hecho de que el Pueblo Argentino tolere que un personaje como el actual vice presidente tenga la posibilidad de dirigir sus destinos, demuestra claramente lo que decía Perón: El Pueblo y solo el Pueblo es quen decide.
Por eso la foto que acompaña esta nota, es la foto más vergonzosa del Día de la Lealtad.