En Arabia Saudita se llevan a cabo llamamientos a prohibir la construcción de iglesias cristianas desde el año 2003, cuando fueron emitidos por primera vez por el ministro de Defensa del Reino, el príncipe Salman Bin Abdul Aziz Al Saud.
En 2009, Suiza adoptó una enmienda que prohibió la construcción de nuevos minaretes tras un referéndum popular. Francia instrumentó la ley que prohíbe a las mujeres llevar el velo musulmán.
Fue la primera vez que el Gran Muftí de Arabia Saudí reclamó destruir todas las iglesias cristianas, cuando èl fue consultado por una delegación no gubernamental de Kuwait acerca del Derecho Islámico sobre la construcción de iglesias.
Citando lo que dijo el profeta Mahoma en el lecho de muerte, el Gran Muftí subrayó que “no debe haber dos religiones en la Península Arábiga”.
Un cristiano copto de Egipto, Noha, considera que se trata de un regreso al ultra conservadurismo en la religión. “Lo que tenemos que hacer ahora es reunir a la gente y mostrar al Gran Muftí de que los cristianos y los musulmanes podemos compartir la misma calle. Rezar en su propio lugar es un derecho que concede el Islam a los creyentes”, agregó.
Ahora, el llamamiento tuvo lugar después de que las autoridades kuwaitíes decidieran adoptar una ley que prohíbe la construcción en este país de lugares de culto no musulmanes, una iniciativa que el muftí apoya plenamente.
En las conversaciones con los miembros de la delegación de Kuwait, el jeque insistió en que "Kuwait es una parte de la península Arábiga, así que todas las iglesia en el país deben ser destruidas".