Para el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, comandante del Ejército, "las guerrillas evitan los combates abiertos y buscan emboscadas, con sus combatientes confundiéndose entre la población civil. También se pretende enfrentar su trabajo de masas y cortar nexos con la población civil mediante la presencia de las entidades del Estado en zonas de conflicto".
Las acciones conjuntas entre el Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía seguirán primando en las operaciones militares, tras los resultados de los últimos dos años, que según el Ministerio de Defensa arrojan la "neutralización" de 17 jefes de bloques y frentes de las Farc, entre ellos alias "Alfonso Cano" y siete del ELN. O reducir a 7.200 guerrilleros a las Farc.
Las estrategias apuntan "a los tres niveles de las estructuras de comando y control, su todo y las redes de apoyo al terrorismo", indicó el comandante de las Fuerzas Militares, general Leonardo Barrero.
Sin precisar dónde, se crearán nuevas Fuerzas de Tarea Conjunta en algunas zonas de retaguardia de las guerrillas. Hoy en día hay en Nariño, Cauca, Guaviare, Putumayo, Nudo de Paramillo (entre Antioquia y Córdoba), sur de Tolima, Chocó, Norte de Santander y Arauca.
En ese objetivo de mantener la ofensiva, la Fuerza Aérea adquirió nuevas aeronaves de transporte y combate. Ya están en uso aeronaves no tripuladas para la vigilancia de infraestructura, como oleoductos.
El general Guillermo León, comandante de la Fuerza Aérea, destacó que entre los proyectos de investigación se trabaja en el diseño de una "bomba inteligente", que "nos permitirá mejorar la precisión en operaciones militares con menores costos económicos, menos rango de error y riesgo de daños colaterales", que puedan afectar a la población civil o sus bienes.
Los objetivos de la Armada Nacional apuntan a la lucha contra el narcotráfico en la región del Pacífico sur (Nariño, sur de Chocó, Valle del Cauca), que se disputan las guerrillas y las bandas criminales, según el almirante Hernando Wills.
El oficial anunció la adquisición de radares, un sistema de control de tráfico marítimo y el fortalecimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta Poseidón con seis unidades de guardacostas.
El mensaje de los altos mandos militares es que el país tiene retos de seguridad que demandan el fortalecimiento, en vez de la reducción de las Fuerzas Armadas, como han propuesto las Farc en Cuba.