Esta referencia se incorporó al informe cambiario recién en el primer trimestre de este año y volvió a aparecer en la información divulgada el jueves último. Allí se señala también que los vencimientos de deuda del Gobierno nacional que se pagaron con reservas ascienden a US$27.500 millones entre 2010 y 2013, es decir desde que se creó el Fondo de Desendeudamiento, y la cifra llega a US$37.000 millones si se suma el pago al FMI a principios de 2006.
El mes próximo se producirá una disminución abrupta en las reservas cuando se cancele la totalidad del capital y la última cuota de intereses del Bonar VII, por US$2.070 millones, lo que dejaría las reservas en niveles de US$35.000 millones.
La disminución observada en 2013 no estaba prevista por el Gobierno, al punto que la propia entidad que preside Mercedes Marcó del Pont se había puesto como objetivo explícito fortalecer el nivel de reservas, tras las caídas observadas en 2011 y 2012. Sin embargo, otros factores impidieron que ello suceda, entre ellos el déficit energético que afectó el superávit comercial y la salida de divisas por turismo, cuyo saldo neto arrojó un resultado negativo de más de US$4.500 millones sólo en el primer semestre del año, precisó el matutino.
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El problema es que de los US$35.000 que restarían hay que recordar que el 21/08 hubo una nueva colocación de una letra intransferible al Central por US$2.344 millones, con lo cual el Gobierno nacional elevó a US$36.000 millones las reservas que ha tomado de la entidad monetaria para pagar distintas obligaciones desde 2005. Así la deuda intra-estatal trepa a los $ 40.580 millones, pero el dato importante es que el BCRA está a punto de tener más títulos que dólares .
Según los cálculos efectuados por el Central, aunque no los publica directamente, los vencimientos de capital e intereses estarían rondando los US$21.000 millones entre el segundo semestre de 2013 y fines de 2015. Este número es congruente con la relación del 170% que existe entre el nivel de reservas y las obligaciones que debe enfrentar el Estado nacional. No se trata, por cierto, de una situación demasiado holgada, indicó Ámbito según un research del Citigroup, que calculó una chance del 37,5% de que el pago del Boden 2015, que cae en octubre de ese año, se termine pagando en pesos al tipo de cambio oficial, ante la escasez de dólares que sufrirá el BCRA. Se trata de la obligación más pesada que tiene el Gobierno por delante, ya que entre capital e intereses vencen más de US$6.000 millones.