Las operaciones, que permitieron bajar la cotización del dólar contado con liquidación y subsecuentemente la del blue, implicaron una suba de tasas de interés en pesos, venta de títulos públicos (en plaza local) y compra de títulos públicos (en plaza extranjera).
(...) Por el contrario, no hay ningún viro hacia la prudencia monetaria. El BCRA no modificó el sesgo de su política y no comenzó a aplicar un plan monetario integral para controlar la inflación y hacer bajar al dólar paralelo en forma sostenida y sustentable.
La política del BCRA sigue siendo expansiva, por lo que hay que esperar que a lo largo de este año la inflación no baje (o suba) y el dólar paralelo continúe teniendo una tendencia estructural alcista. Si el Central continúa emitiendo a un ritmo de 39% y se gastan US$ 8.000 millones de reservas, lo más probable sería que el dólar blue cotizara en torno a los $ 12; con un techo de $13 y un piso de $11".
Pero hay otros fundamentos que apuntan a fundamentar la debilidad creciente del Banco Central.
Por incompetencia y ausencia de políticas adecuadas, la autoridad monetaria viene perdiendo la batalla de acumulación de reservas con una caída de 10,6% en lo que va del año, a pesar que la liquidación de divisas de la industria oleaginosa y exportadora de cereales ya es récord y la autoridad monetaria contaba con esos recursos como principal aliado.
De acuerdo a la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), recordó el diario El Cronista Comercial, en lo que va del año la industria agroexportadora liquidó casi u$s 9.600 millones, lo que significa 3,52% por encima de lo registrado en el mismo período de 2012. Sin embargo, el Central sólo pudo comprar US$ 745 millones, es decir un 7,7%.
En igual período del año pasado, frente a un liquidación del sector un poco menor, la autoridad monetaria había podido adquirir US$ 6.500 millones, un 88% más que en el 2013.
A pesar del perfeccionamiento de las restricciones cambiarias, se registra una creciente dificultad del Central para evitar las múltiples filtraciones que ocurren a partir de la vigencia del actual esquema cambiario.
Si se toma el acumulado desde enero hasta fines de mayo de los montos de divisas liquidadas por estos sectores productivos y las compras netas del BCRA, se tiene que para 2012 el Central logró comprar el 70% de los dólares liquidados mientras que este año sólo logró adquirir el 7,8%.
El BCRA compra muy pocos dólares para compensar los pagos de deuda pública y las reservas no cesan de caer. No es una caída dramática pero sí sostenida y sin luz al final del túnel. Ni siquiera el ingreso de los dólares de la cosecha evita el drenaje, destacó el más reciente informe de M&S Consultores (Melconian/Santangelo).
En el seguimiento preelectoral de la disponibilidad de divisas y la dinámica de las reservas, un elemento fundamental será la magnitud del superávit comercial en los próximos meses. En este contexto de flojedad exportadora y necesidad creciente de combustible importado, liberar algo el resto de las importaciones fluidifica el nivel de actividad pero comprime el superávit comercial y achica la oferta de dólares en el mercado cambiario oficial, agregó.
En tanto desde Empiria Consultores explicaron que hay múltiples factores que explican la caída de reservas: La merma en la cotización del oro (cerca de 20% en el año, implica unos US$ 650 millones de menores reservas respecto del cierre de 2012), los pagos de deuda del Tesoro a bonistas (en torno a los US$ 900 millones) y a organismos internacionales (US$ 350 millones), y la salida de depósitos en dólares (US$ 1.100 millones) explican un 70% de la variación negativa de las reservas.
El 30% restante debe atribuirse a la cancelación de deudas con otros bancos centrales, correspondientes a líneas de crédito que se habían abierto en 2011 para maquillar la caída de reservas en el entorno de las elecciones presidenciales (que en el pico de 2011 habían llegado a u$s 5.000 millones, se redujeron a u$s 3.000 millones en 2012 y el saldo actual ronda los US$ 1.500 millones), según Empiria.