El equipo investigador detectó que aquellos menores que consumían comida rápida, como hamburguesas "para llevar" , tenían un mayor riesgo de desarrollar condiciones como asma grave, eccema y rinitis.
Según el estudio, extraído del 'International Study of Asthma and Allergies in Childhood' ('Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Infancia'), comer frutas en abundancia parece, sin embargo, proteger al organismo contra dichas condiciones.
La comida rápida ("comida basura") -alimentación donde el alimento es preparado y servido para su consumo rápido en establecimientos especializados o en la calle- a menudo contiene altos niveles de ácidos saturados, conocidos por afectar a la inmunidad de las personas, mientras que la fruta es rica en antioxidantes y otros componentes beneficiosos, de acuerdo con los expertos.
Estos detectaron que los menores que empezaban la adolescencia y que tres o más veces por semana ingerían este tipo de alimentos tenían un riesgo mayor, en un 39%, de desarrollar asma grave.
Los investigadores hallaron que los pequeños de edades entre seis y siete años sufrían un riesgo un 27% mayor.
Por otro lado, comer tres o más porciones de fruta semanalmente reduce el riesgo de padecer asma grave, eccema y rinoconjuntivitis entre un 11 y un 14%, según esta investigación.
"Si las asociaciones entre la comida rápida y la prevalencia de los síntomas de asma, rinoconjuntivitis y eccema son causales, entonces los hallazgos tienen una gran influencia en la salud pública debido al creciente consumo de comida rápida a nivel global", señalaron los autores del estudio, Innes Asher, de la Universidad de Auckland y Hywel Williams, de la Universidad de Nottingham.
En algunos casos, alimentos como la leche de vaca, los huevos, el pescado, marisco, productos de levadura, nueces y algunos colorantes y conservantes pueden agravar los síntomas, previnieron los expertos.