A fines de octubre pasado, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, había asegurado que de no llegar a un acuerdo con el Gobierno argentino, se presentaría la demanda de arbitraje en el Ciadi "a la mayor brevedad". Y el pasado 3/12, finalmente, la petrolera española formalizó la presentación ante el Banco Mundial contra el Gobierno argentino por la decisión de expropiar, en abril pasado, casi la totalidad de su participación accionarial en YPF.
Repsol denunció a la Argentina por violar el acuerdo bilateral con España de protección recíproca de inversiones de 1991, según un comunicado remitido por la compañía a la CNMV. La petrolera española considera que la expropiación de YPF fue "discriminatoria" y que "no respetó las disposiciones legales".
El día después de la expropiación, Brufau ya había estimado en el entorno de los 8.000 millones de euros la valoración de su participación del 57% en el accionariado de YPF. Una indemnización a la que habría que sumar, además, la reclamación de otras compensaciones millonarias por los daños sufridos por la pérdida de activos que han acabado en manos de la petrolera argentina.
En concreto, Brufau apuntó que solo la valoración del gran yacimiento de Vaca Muerta, uno de los mayores del mundo de hidrocarburos no convencionales, alcanzaría los 14.000 millones. El megayacimiento de Vaca Muerta fue descubierto por YPF cuando estaba bajo el paraguas de Repsol.
Próximamente el Ciadi deberá constituir el tribunal de arbitraje encargado del caso, al que Repsol y el Gobierno argentino deberán presentar sus escritos de alegaciones completos sobre el fondo del asunto. Será en dichos escritos en los que tanto Repsol como su filial Repsol Butano concretarán las compensaciones que reclamará a la República Argentina.