El total de ventas al exterior de la canasta energética acumula para el lapso enero-mayo US$2.858 millones, que no alcanzan para doblegar los US$3.530 millones que se fueron por importaciones durante ese mismo período.
Si bien las exportaciones energéticas crecieron un 8% durante los primeros 5 meses del año, las importaciones casi se triplicaron: 21%, siempre en comparación con el mismo período del año anterior.
A pesar de las restricciones a las importaciones aplicadas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la adquisición de energía se volvió crucial en el mes donde aparecieron los 1ros fríos.
De acuerdo al documento, en mayo "se destacaron las importaciones de Combustibles y lubricantes, que aumentaron principalmente por las mayores compras de fuel oil, gas natural licuado, gas natural en estado gaseoso (éstos impulsados por la demanda domiciliaria para calefacción), gasolinas excluidas de aviación y querosenos de aviación".
En su informe el INdEC resalta a su vez que las importaciones del rubro "Combustibles y Lubricantes" fueron las únicas que no registraron una disminución dentro del plano general. "La disminución de las importaciones en el mes de mayo con respecto al mismo mes del año anterior resultó del menor valor importado de todos los rubros, excepto Combustibles y lubricantes", señala el documento emitido el 21/6.
Por otro lado, durante los 5 primeros meses del año las importaciones energéticas aumentaron su participación en la torta de importaciones generales: 14% contra el 11% del mismo período de 2011. Por su parte, las exportaciones se mantuvieron sin modificaciones al conservar el 8% que mostraron el año pasado.
En 2011 la balanza comercial energética cerró con un déficit de US$3.000 millones, lo que fue el "detonante" para que el Gobierno, necesitado de dólares para cumplir con obligaciones, expropiara YPF (ver nota relacionada).
En lo que va de 2012, el déficit energético ya supera en US$306 millones al que existía a esta altura del año pasado. Para este año los analistas prevén un rojo comercial para el sector que podría alcanzar los US$8.000 millones.