El Gobierno Nacional reconoció que ese saldo fue el "detonante" para la expropiación de YPF. Además desde el oficialismo, durante el tratamiento de la ley de expropiación , adelantaron que las compras externas del sector, financiadas en su mayor parte por el Tesoro a través de empresas estatales, comenzaría a pagarlas la petrolera reestatizada.
El Gobierno lanzó la expropiación de YPF bajo el paraguas de la "soberanía hidrocarburífera". Pero no faltan quienes piensan que la toma del control de la compañía sólo se debe a la necesidad de financiamiento para las importaciones.
En la 1ra parte del año, según datos oficiales, las importaciones energéticas se mantienen sensiblemente por debajo de las exportaciones. De acuerdo a lo que publicó el INdEC en su último informe sobre Intercambio Comercial , durante el 1er trimestre de 2012 las compras resultaron apenas un 3% menores que en el mismo período de 2011.
No obstante, a nivel general la participación de las importaciones energéticas en los 1ros 3 meses representan un 9% de la torta de las compras generales, es decir un punto por encima de lo que fueron en 2011. Las ventas, en tanto, retrocedieron en la misma proporción de un año a otro, del 10% al 9%.
Ahora que comienza la temporada invernal los números de las importaciones podrían dispararse dado los mayores volúmenes de gas que serán necesarios. Este año se contratarán 80 cargas de gas natural licuado (GNL) para paliar la crisis energética contra los 50 de 2011. Los precios oscilan entre los US$13 y los US$17 por millón de BTU, que es la unidad de medida.
En tanto, desde Bolivia este años los envíos deben alcanzar máximos de 13 millones de m3 diarios y mínimos de 11 millones. Éste último número fue garantizado este viernes por el presidente de la estatal YPFB, Carlos Villegas. Las compras al vecino país no son optativas ya que están establecidas en un contrato firmado entre los gobiernos. El precio del gas boliviana es de alrededor de US$12 por millón de BTU.
Para revertir la declinación en la producción, sobre todo de gas, se deben invertir miles de millones de dólares para explorar e incorporar nuevas reservas. La esperanza del Gobierno Nacional está en los yacimientos de recursos no convencionales alojados, principalmente, en Neuquén. YPF no puede hacer ese esfuerzo multimillonario por sí misma, por eso el Gobierno ya mantuvo encuentro con las principales petroleras estadounidenses para tentarlas a asociarse con la reestatizada. Éstas habrían pedido precios en sintonía con los internacionales, algo que el Ejecutivo no quiere reconocerle a los productores locales (lo que habría impulsado, entre otros causales, la crisis del sector), y un marco regulatorio similar al que gozan las mineras.
La AIE advierte que movidas como la reciente expropiación son obstáculos para la recepción de capitales. Según el organismo, la reestatización "pone nubarrones sobre el clima de inversiones para las compañías multinacionales". "La decisión de expropiar la parte de Repsol (en YPF), más que la asunción del control de las acciones en el mercado libre, influirá negativamente sobre las decisiones de los inversores extranjeros en Argentina", asegura el documento.