Precisamente por ello, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Antonio Prosanto, se esforzó para afirmar que no hay novedades, que todo anda sobre ruedas, y descartó que la restricción de gas a las industrias vaya a afectar durante esta temporada invernal a clientes residenciales.
Prosanto admitió, además, que recortar el suministro de gas a las industrias "es la habitual cuando hay una ola de frío polar" y aseguró que la medida se toma para "garantizar la demanda residencial".
El frío obligó al Enargas a cortar el suministro de gas a más de 200 empresas, consideradas grandes usuarios y que tienen contratos interrumpibles, pero segun Prosanto, los cortes en el suministro de gas "sólo se aplica a clientes que tienen contratado el servicio bajo la modalidad de interrumpible".
Sin embargo, desde despachos técnicos familiarizados con la operación del sistema gasífero, el consumo promedio en un día de fuerte demanda ronda los 140 millones de metros cúbicos (m3), mientras que el corte desde el fin de semana ronda los 10 millones de m3 (poco más de un 7%) diarios. El problema es que afecta siempre a las mismas empresas porque es fácil ordenarles la restricción.
La pregunta a las autoriades es sencilla: ¿Cómo hacer para mantener la oferta productiva si no hay gas para producir ni facilidades para importar?
Pronsato insistió: "El sistema está funcionando normalmente y no hay ninguna falta de gas", más allá de casos puntuales de establecimientos fabriles que están preparados para enfrentar estas circunstancias puntuales.
De acuerdo con los números oficiales del Enargas, el 01/03 ingresaron al país 30.262 MSm3 (la unidad de medida), que, de manera variable, se redujeron hasta los 11.969 MSm3 en la última jornada de ese mes; es decir, mucho menos de la mitad.
El principal responsable de esa caída es la merma en la inyección al sistema del gas licuado (LNG) que llega al puerto de Bahía Blanca. Según la agencia Bloomberg, Repsol bloqueó un embarque de LNG porque el Gobierno no otorgó una garantía de pago.
En tanto, horas más tarde del anuncio sobre la expropiación de Transportadora de Electricidad (TDE), el presidente de Bolivia, Evo Morales, puso en funcionamiento un complejo de gas natural que le ayudará a incrementar hasta en un 15% sus exportaciones del combustible y cumplir con sus envíos crecientes a la Argentina, uno de sus principales clientes.
El bombeo adicional provendrá de la planta Margarita de Repsol.