Antes de iniciar su alocusión sobre la petrolera, la Presidente aclaró que no se retiró "enojada" de la Cumbre de las Américas, celebrada en Colombia, sino que se retiró unas horas antes para reunirse con funcionarios para definir el proyecto de ley oficializado este lunes.
Luego de mostrar varios gráficos sobre el desempeñó de la petrolera desde su nacionalización, en los que destacó la caída de las reservas petroleras, de la producción y el nivel de las inversiones.
La Presidente habló de la sindicación de las decisiones del Estado Nacional y las provincias en la nueva conducción de YPF. Explicó que, de aprobarse la ley, todas las partes deberán votar de la misma forma. "Van a tener que votar de la misma forma porque el interés es el mismo".
La mandataria insistió varias veces en su discurso sobre "la profesionalización" de la conducción de la empresa y realizó "una autocrítica" en nombre de "todos los argentinos" por el "manejo partidario" que se hizo en otras épocas "de los recursos nacionales".
Cristina Fernández dijo que no iba "a contestar ninguna amenaza, no va a responder ningún exabrupto, porque soy una jefa de Estado y no una patotera". Sin embargo, tras las críticas y las advertencias del gobierno español por la situación de Repsol, la Presidente enfatizó que "las empresas que están aquí son argentinas, que nadie se le escape eso".