El discurso triunfalista de la mandataria no alcanza para tapar el sol con la mano, y ella lo sabe.
El malestar general tiene que ver con varias puntas. La quita de subsidios a los servicios, aquel ataque innecesario a los docentes, en el Congreso; cometió todos los errores posibles tras la tragedia ferroviaria de Once, el escándalo de Ciccone y Amado Boudou, impulsó en el Congreso una reforma a la carta orgánica del banco Central que fue criticada hasta por propios funcionarios kirchneristas y que libera las manos al gobierno para usar reservas a su antojo; y se enredó en una polémica con el gobierno porteño en torno de los subterráneos. El tema con YPF también preocupa al Gobierno y a otras empresas, que con ese antecedente temen. Y el tema de la importación y Moreno, y la falta de medicamentos, libros e insumos varios provoca mucho malestar.
La inseguridad y la inflación siguen siendo los problemas que preocupan a diario a los argentinos y no hay anuncios ni medidas al respecto. El plan improvisado de la tarjeta SUBE provocó un malestar general en su momento. Ahora, el tema de los subsidios está frizado, con tal de no provocar el límite de los argentinos.
Según Tiempo Argentino Cristina se instalará en su residencia de El Calafate, para recibir allí a unos pocos funcionarios que la secundarán en un objetivo preciso: pensar los cambios y las nuevas medidas que el gobierno pondrá en práctica a partir de la segunda semana de abril.
Durante su permanencia en Santa Cruz, Cristina participará del acto por el 2 de abril en Ushuaia.
Ese diario publica también que algunos secretarios de Estado de confianza de la presidenta fueron convocados al sur. Por supuesto, no podía faltar el secretario legal y técnico, Carlos Zannini. También viajará a El Calafate el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. No serán los únicos.
Durante los diez días que permanecerá lejos de Buenos Aires, Cristina alternará las apariciones públicas con las reuniones de análisis político. “Cristina va a pasar unos diez días en el sur, pensando, como siempre lo hace, en gobernar para todos los argentinos. Le puedo garantizar que no va a cambiar el rumbo, pero sí puede estudiar cambios puntuales, como reasignar funciones y responsabilidades, si ella los considerara necesarios para el beneficio de los cuarenta millones de argentinos”, dijo ayer a Tiempo el diputado Carlos Kunkel.
A las 11.30 la Presidente hará un anunció. Especulaciones apuntan al tema YPF.
Lo cierto es que dicen que se vienen cambios después de Pascuas. Y todo apunta a Florencio Randazzo , sobre todo tras realizar unas declaraciones que en el seno del kirchnerismo hicieron bastante ruido, sobre el caso de Amado Boudou.
para reemplazarlo se menciona cada vez con más insistencia el nombre de Nilda Garré para hacerse cargo del ministerio del Interior. Se sabe que la ministra de Seguridad es una de las preferidas de la Presidenta. Pero Cristina cierra cada vez más su circulo y se queda sola.
De ser así, el Ministerio de Seguridad quedaría en manos de Sergio Berni, recientemente designado como número dos de Garré.