Ahora bien, si quisieramos hacer las cosas más o menos bien, y para evitar accidentes, que es otro de los caballitos de batalla de los desarmistas, propondría que todos los legítimos usuarios de armas de fuego deban obligatoriamente, con algún tipo de control seguro, ir a practicar al menos una vez cada dos meses y en esas ocasiones no efectuar menos de cien disparos con las armas adquiridas.- En caso de faltas reiteradas a los polígonos se le retiraría la licencia de legítimo usuario al incumplidor, y consecuentemente el arma pasaría a manos del ente controlador.- De ese modo, los que compran una arma para tenerla sobre el ropero para cuando sea necesario, cosa que si la vuelve sumamente peligrosa, estarían obligados a ser tiradores prácticos y medianamente eficientes.-
Por otro lado, los accidentes con armas de fuego son en altísimo grado producto de armas en manos inexpertas, chicos que las hallan donde los mayores las ocultaron, o personas que las compran sin tener demasiados conocimientos al respecto y luego vienen los accidentes, caso muy frecuente alguien que se pone a mirar el frente del arma cargada mientras la manipula y termina con un disparo en la cara.
Espero que estas simples conclusiones acerca de lo que he leído al respecto, y de lo que he vivido con casi 60 años de tirar, sirva para orientar a alguien en un sentido que beneficie a la sociedad toda.
Julio A.