Chubut y Santa Cruz culpan a YPF de un declive en la producción de hidrocarburos, que obliga al Gobierno a realizar millonarias importaciones de combustibles.
El Gobierno de Chubut, que produce el 30 por ciento del crudo que se extrae en Argentina, instó a YPF a cumplir con inversiones pactadas en los campos El Trébol-Escalante y Campamento Central-Bella Vista Este-Cañadón Perdido.
Esos campos suponen el 7 por ciento de la producción total de YPF en el país sudamericano.
En el caso de Santa Cruz, que concentra el 20 por ciento de la producción de petróleo de Argentina, el Gobierno provincial advirtió que podría quitar las concesiones de Barranca Yankowsky, Cerro Guadal Norte, Cerro Piedras y Los Monos, que representan un 0,7 por ciento de la producción total de YPF a nivel nacional.
La semana pasada, las provincias de Neuquén y Mendoza también reclamaron a YPF por la falta de inversiones.
La demanda energética se incrementó con fuerza en Argentina en los últimos años, al ritmo de un fuerte crecimiento económico, pero la expansión no fue acompañada por nuevas inversiones en el sector.
Las reservas argentinas de crudo y gas natural cayeron un 15 y un 31 por ciento entre el 2007 y el 2010, respectivamente, y muchos analistas consideran que ese declive obedece mayormente a las regulaciones estatales sobre precios, que desalientan la inversión en exploración y producción.