Resulta paradojal que sean los hackers del planeta quienes den a conocer estas aberraciones y no la primera potencia económica y política mundial, que incumple así con Derechos Humanos fundamentales y con los principios básicos que dieron nacimiento a las Naciones Unidas, de la cual es miembro con derecho a veto. La otra paradoja es que el Islam avance en todo el mundo occidental y hoy sea el movimiento espiritual de mayor vitalidad por su crecimiento.