"La exportación de crudo para empresas británicas y francesas ha sido interrumpida (...). Vamos a vender a nuevos compradores", dijo Alireza Nikzad, en un comunicado publicado en la página web del propio Ministerio.
"Tenemos nuestros propios clientes (...). Los sustitutos de estas empresas ya han sido tenidos en cuenta por Irán", ha explicado Nikzad.
Según afirman fuentes cercanas al diario británico Financial Times, Teherán está tratando de vender unos 500.000 barriles diarios más a sus clientes en China e India, una cantidad proporcional a lo que compraron las refinerías europeas el pasado año.
Sin embargo, este objetivo podría ser complicado.
De acuerdo con esas fuentes occidentales, Irán se está encontrando con "serios problemas para encontrar un nuevo comprador" al que colocar su excedente de crudo.
De todos modos, ¿será cierto? En un conflicto hay mucha mentira en lo que dicen los protagonistas.
Las fuentes occidentales afirman que desde el Gobierno chino se ha criticado la decisión de Irán de suspender la venta de petróleo a empresas británicas y francesas y ha vuelto a abogar por el diálogo para resolver la disputa internacional por el programa nuclear iraní, segun la agencia británica Reuters.
"No aprobamos que se ejerza presión o se recurra a la confrontación para solucionar los problemas", ha subrayado Hong Lei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.
Teherán no está ofreciendo descuento sobre el precio y aún no habría obtenido respuesta de sus socios asiáticos, indica el FT, y añade que si no logra encontrar comprador a mediados de marzo, Irán podría verse obligado almacenar los barriles e incluso reducir la producción, lo que en último término empujaría los precios aún más al alza.
La UE aprobó en enero un embargo de crudo iraní a partir del 01/07 y, en respuesta, se dijo que Teherán había anunciado que interrumpiría la venta de petróleo a Europa, en concreto a 6 países, incluida España, uno de los que hasta ahora importaban más petróleo de la República Islámica.
No obstante, poco después del anuncio realizado la televisión estatal iraní el propio Ministerio de Petróleo desmintió la información.
Fuentes de la industria petrolera han revelado que ya se han reducido en un tercio, hasta los 650.000 barriles diarios, las importaciones de petróleo iraní a Europa.
Desde la Unión Europea han asegurado que la región cuenta con suficientes reservas para afrontar incluso una interrupción total y repentina de las exportaciones iraníes.
"La continuidad de el aprovisionamiento de crudo y petróleo a los consumidores europeos no debería verse afectado de forma inmediata", aseguró la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner.
Por su parte, las principales compañías, como Total (Francia) o Royal Dutch Shell (Reino Unido), ya habrían interrumpido o reducido significativamente sus importaciones.
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Una política similar ha sido asumida por Hellas Petroleum (Grecia) y Cepsa y Repsol (España), que ya han reducido su dependencia de Irán.
Inspectores de la ONU
Una misión de alto rango del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, se encuentra ya en Teherán para tratar con las autoridades locales los asuntos que tienen pendientes sobre el programa nuclear iraní, informó la televisión oficial, IRIB.
La fuente señaló que la misión, encabezada por el director adjunto del OIEA para salvaguardas, Herman Naeckerts, llegó a Teherán la madrugada del domingo "para conversar sobre una mayor cooperación", sin más detalles sobre su programa.
Antes de partir de Viena para dos días de visita a Irán, el 20 y 21 de febrero, Naeckerts dijo: "Esperamos tener un par de buenas y constructivas jornadas en Teherán", al tiempo que manifestaba el deseo de conseguir "verdaderos resultados", según la IRIB.
La última visita del mismo equipo de inspectores del OIEA a Irán se produjo hace tres semanas, entre el 29 y el 31 de enero pasado, en que mantuvieron tres jornadas de conversaciones con las autoridades iraníes pero no visitaron ninguna instalación nuclear.
Tras la anterior visita, Naeckerts aseguró que se habían mantenido discusiones intensas pero que aún había mucho que aclarar, mientras las autoridades iraníes dijeron que las conversaciones se habían desarrollado "en un ambiente favorable y constructivo".
Con sus visitas e inspecciones, el OIEA pretende aclarar sus sospechas sobre una posible dimensión militar del programa nuclear iraní, que Teherán niega que exista.
El OIEA trata de aclarar sospechas sobre el plan atómico iraní, vertidas en un informe oficial en noviembre pasado, que considera creíbles y que proceden de varios servicios de inteligencia que han apuntado a que Irán podría trabajar en el desarrollo de un arma nuclear.
El pasado viernes 17/02, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró en Viena que son las autoridades iraníes las que tienen que convencer a la comunidad internacional de que sus intenciones nucleares son exclusivamente pacíficas, tal y como asegura Teherán. Irán ha recalcado que no va a renunciar a su programa nuclear, que insiste que es exclusivamente pacífico y civil, pese a las sanciones de la ONU, de USA y de la Unión Europea.
El miércoles 15/02, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, colocó la primera placa de combustible nuclear de uranio al 20% producido en Irán en el reactor de Teherán, dedicado a investigaciones médicas, y anunció que habían instalado 3.000 nuevas centrifugadoras de uranio, con lo que el país dispone ya de 9.000.
Irán se encuentra en medio de una polémica por su programa nuclear, que parte de la comunidad internacional, con USA a la cabeza, cree que tiene una vertiente militar destinada a fabricar bombas atómicas.
Teherán, firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), lo niega y sostiene que es exclusivamente civil, con objetivos pacíficos y que está sometido al control del OIEA. Estados Unidos e Israel han amenazado a Irán con ataques militares para evitar el desarrollo de su programa nuclear.
Teherán ha respondido que, de ser atacado, dará una respuesta "aplastante", en especial contra el territorio de Israel y las bases y buques estadounidenses en la zona, además de cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa casi un 20 por ciento del petróleo que se consume en el mundo.
Además, la visita tiene lugar en un momento de tensión creciente, debido a nuevas sanciones financieras y petroleras de USA y la Unión Europea a Irán, a las que Irán empezó a responder ayer con la suspensión de la venta de crudo a compañías de Francia y Reino Unido.
"Todos estos temas tienen que ser resueltos de forma pacífica mediante la negociación y el diálogo (...), no hay alternativa a una resolución pacífica", dijo Ban sobre la estrategia a seguir, si no surten efecto las sanciones.