Precisa que esta petrolera registró durante los últimos años un retroceso de entre 30 y 35 por ciento en su producción de crudo, porcentaje que se estira a más del 40 por ciento en el caso del gas.
Las provincias petroleras sostienen que esta situación "afecta la competitividad de la economía y al proceso de inclusión social", que son los "ejes del modelo político económico social que se desarrolla en Argentina desde el 25 de mayo de 2003".
En otro de los artículos -el quinto- enumeran una serie de anuncios de hallazgos de hidrocarburos no convencionales, y sostienen que "dichos anuncios nunca llegaron a consolidar un plan concreto de desarrollo sustentable y creíble de producción y parecen apuntar más a una especulación bursátil".
" Esto de sacar solicitadas, avisar para que finalmente sea la Bolsa la que tenga un reflejo positivo (de los anuncios), pero el volumen de producción del país no se incremente, no es la realidad que pretendemos la provincias productoras de hidrocarburos ni sus trabajadores", dijo Buzzi al aludir al informe que YPF envió ayer a la Bolsa de Comercio en el que informó que durante 2011 invirtieron 13.300 millones de pesos en el país.
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" En los próximos 15 días haremos una presentación fijando el nivel de producción que tiene cada uno de los yacimientos, cuáles son las inversiones necesarias, qué cantidad tiene para perforar y número de personas empleadas", señaló el mandatario patagónico.
"En el país se perforan unos 1.200 pozos por año. Argentina necesita 1.500 para no tener que importar energía. El problema es que cuando descubren yacimientos no convencionales lo inmovilizan, con lo que levantan el valor de su acción en la Bolsa, pero no lo extraen", agregó.
El acuerdo contempla, entre otros puntos, la posibilidad de "incentivar la participación de terceras empresas en zonas de menor interés o donde la participación de éstas mejore la economía de la exploración ó explotación del área".
En estos casos se aclara que "se priorizarán empresas públicas provinciales y nacionales", actuando por sí mismas o asociadas con el sector privado, en procesos de producción de yacimientos de petróleo y gas, con el fin de maximizar la misma y obtener una mayor renta, pero mejorando su redistribución primaria.