Cristina agradeció la presencia de “distintos partidos políticos y las fuerzas del trabajo, organizaciones de Derechos Humanos, integrantes de las Fuerzas Armadas, representantes de las empresas argentinas y cada uno de los estados federales, más los jóvenes y combatientes de Malvinas revela que estamos ante un hecho de política de Estado”.
Luego culpó a los medios de comunicación por el apoyo del pueblo argentino a la guerra de 1982 y dijo que en 1979 hubo una manifestación popular por la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a la Argentina pero que se desvió por la obtención de lo Copa Mundial juvenil como parte de la “campaña antiargentina”.
Sobre los reclamos de soberanía, la Jefa del Estado consideró que ya “es la causa regional y global porque hemos desplegado todos un fuerte reclamo hacia todos los países de Latinoamérica” a la vez que reiteró la “depredación de los recursos naturales”.
Luego denunció que Gran Bretaña está “militarizando el Atlántico Sur una vez más”, por el envío de un destructor al archipiélago y reveló: “ Instruí al Canciller para que presente formalmente ante el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU la militarización del Atlántico Sur que implica un riesgo para la seguridad internacional”.
Luego, recordando una canción de Jhon Lennon, le pidió a Cameron “que le de una oportunidad a la paz y no a la guerra”.
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Incidentes
El acto terminó con disidentes en las puertas de la Casa Rosada cuando un grupo de la Federación de Veteranos de la provincia de Buenos Aires atacó a golpes al diputado nacional José María Díaz Bancalari.
En un confuso episodio denunciaron “utilización política” y se quejaron porque la Presidente hay “cosas que no sabe como funcionan”, en referencia a la inauguración de un hospital de salud mental destinado a los ex combatientes que fue lo que anunció Cristina al final del acto de hoy (07/02).
Ocurre que los veteranos consideraron una burla el anuncio del Hospital. “Ya lo tenemos”, declararon ante los medios presentes, visiblemente molestos además porque no pudieron ingresar a la Casa de Gobierno. También se quejaron por el contenido del anuncio presidencial ya que esperaban beneficios económicos para muchos ex combatientes que atraviesan distintos problemas de salud y que perciben una pensión insuficiente.
A eso se sumaron dichos de Díaz Bancalari que al ser interpelado por los ex soldados los tildó de 'subversivos' y de haber sido 'mandados' para generar disturbios, lo cual desató el ataque de algunas personas.
"Durante el mes de marzo vamos a inaugurar en hospital de salud mental Islas Malvinas para todos los que combatieron", fue lo que dijo Cristina que recordó que "hay 449 ex combatientes que se suicidaron, algunos tirándose inclusive del monumento a la bandera en Rosario".