Sres. del gobierno argentino, sean ustedes valientes y eliminen el cloruro sódico como venta de sal y exijan a los fabricantes que desalinicen agua del mar que es de donde se obtiene la mayoría de la verdadera sal marina, la cual es beneficiosa para el cuerpo humano y no sube la presión ni crea enfermedades usándola racionalmente.
Esta sería una buena medida a tomar y que los argentinos aplaudirían a su presidenta por haber luchado contra los que quieren o desean enfermemos para vender sus productos, o para quien de alguna forma defiende esta sal que solo es cloruro sódico en vez de una sal con muchos minerales excelentes para la salud.
Cada vez es más difícil encontrar en Argentina sal marina y sólo quedan ya unos pocos sitios donde se niegan a vender esa porquería que llaman sal.
Me sorprendería si esta petición fuera oída por los responsables de gobierno.
Juan