Un cálculo rápido permite ver que el año pasado por cada US$100 que se exportaron se importaron US$145.
En lo que respecta a su participación en la composición de las importaciones generales, el rubro energético pasó del 8% en 2010 al 13% en 2011. En cambio, las exportaciones del sector redujeron su contribución en la torta del 9% en 2010 al 7% en 2011.
Durante todo el año la salida de dólares del sector energético estuvo impulsada por mayores adquisiciones de gas natural boliviano, gas natural licuado proveniente en buques y combustibles líquidos.
Según destaca el INdEC, en 2011, para el rubro importaciones, "resaltaron las compras de fuel oil", además de las de "partes para aparatos receptores de radiotelefonía y televisión". El combustible es utilizado, principalmente, por las centrales termoeléctricas en reemplazo del gas natural.
En cuanto a las exportaciones, el organismo oficial destaca que el rubro "Combustibles y Lubricantes" fue el único que mostró durante 2011 un comportamiento negativo con una retracción del 1% "por efecto de una baja en las cantidades vendidas".
Durante el diciembre también se produjo un déficit en la balanza comercial energética por US$40 millones.
El aumento de las importaciones producto no sólo del aumento de la demanda sino también de la declinación productiva de los yacimientos de hidrocarburos del país. Ante la caída de la producción de gas (que en los 1ros 9 meses de 2011 rondó el 4%, según datos de la industria) la Argentina se vio obligada a aumentar sus compras externas del fluido, fundamentalmente, de GNL.
La baja en la oferta de gas también explica su reemplazo en las usinas por el fuel oil.
El saldo negativo del sector es un actor mayor en el achicamiento del superávit general, que en 2011 fue un 11% inferior al de 2010. El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el guardián de los dólares comerciales tendrá un arduo trabajo para recomponer los números de la balanza energética en su cruzada por la divisa.