En efecto, sostuvo que "el cristinismo va a tener un poder que nunca tuvo Perón. Porque Perón tenía enfrentado a él una oposición, muy sólida y muy unida, alrededor del partido radical, y Cristina práctimente no tiene oposición. Así que es un fenómeno totalmente inédito, casi de autocracia."
Finalmente, el escritor cerró la entrevista con una comparación alarmante: "Hay una comparación que a mí me gustaría establecer entre el Perón de 1950, la fiesta peronista, que es equivalente a la fiesta que estamos viviendo ahora en la Argentina, que es la fiesta de los primeros momentos de la inflación, que lleva al delirio del consumo, eso lo vivimos con el peronismo del '45, del 46 al 49-50, ahí vino la crisis. Ahora estaríamos viviendo un poco lo que fue Perón en el '50. ¿Qué hizo Perón en el '50? Hizo dos cosas aparentemente contradictoras pero que se equilibraban según su táctica. Económicamente, cambió 180 grados para bien, porque fue la política económica más correcta dentro del peronismo. Pero al mismo tiempo acrecentó su autoritarismo político. Los últimos años de Perón fueron más totalitarios, casi el totalitarismo, fueron los años de los textos escolares. Entonces para equilibrar ese cambio económico, que parecía una traición a su ideología, lo equilibra con ese mayor autoritarismo. Eso podría ser uno de los caminos que eligiera Cristina: cambiar la economía que no puede seguir así y al mismo tiempo acrecentar su poder en lo político más hacia un autoritarismo".