Camila sigue siendo la más odiada: No irá al funeral recordatorio de Diana
Así lo señalan este lunes varios tabloides británicos. La sucesora de Diana junto al heredero del trono, que anunció sorprendentemente este domingo que no asistiría a ese servicio pese a que los dos hijos de Lady Di, los príncipes Guillermo y Enrique, habían solicitado su presencia no participará del evento.
Es más en un comunicado, Camila manifestó este domingo que estaba "conmovida" por haber sido invitada al evento por los hijos de Carlos y Diana, pero que había decidido mantenerse al margen. "Lo acepté y quiero que los apoyen", aseveró. "Sin embargo, tras reflexionarlo, creo que mi asistencia podría distraer la atención del propósito de la ocasión, que es centrarse en la vida y obra de Diana", agregó.
El ex portavoz real Dickie Arbiter aseguró que era una decisión correcta. "Creo que mucha gente sintió que era inapropiado que ella asista a esta ceremonia en particular", declaró a la cadena BBC.
El príncipe de Gales había insistido en que su esposa asistiera con él al acto junto a la Reina, sus hijos y medio millar de invitados pero, según los expertos en asuntos del palacio de Buckingham, tuvo que ser la propia Isabel II quien dijese la última palabra en vista del eco negativo que la presencia de Camila había encontrado en buena parte del público.
El diario 'The Sun' afirma que lo ocurrido es "un desastre de relaciones públicas" para Clarence House, la casa de Carlos de Inglaterra, y un grave revés para Camila, que tanto había trabajado últimamente y con cierto éxito para mejorar su imagen pública. Según una fuente próxima a Clarence House citada por ese periódico, Camila no estaba muy deseosa de asistir en un principio, pero sus asesores insistieron en que sería mejor que lo hiciera.
Un sondeo entre los lectores de 'The Sun', el periódico de mayor tirada del país, llevado a cabo a primeros de mes indicaba que un 91% estaban en contra de que Camila asistiera a la ceremonia.
La ceremonia por el décimo aniversario de la muerte de Lady Di tendrá lugar el viernes en una capilla militar cerca del Palacio de Buckingham. En ella, Guillermo y Enrique leerán varios textos en los que reflejarán su "amor" por su madre.
