La mayoría de estos detenidos están acusados de "coacción agravada, homicidio agravado y daño calificado".
Castro había evaluado previamente al encuentro con Kirchner que el "apoyo" de presidente "ayudaría" muchos resolver el episodio de violencia.
"Tengo que confiar en la justicia, pero el respaldo político ayuda también", señaló Castro en declaraciones radiales realizadas por la mañana.
Tras el encuentro que se extendió por casi una hora, y en el cual, según señalaron fuentes de casa de Gobierno, la mujer de Sayago no pudo evitar quebrarse y llorar delante del presidente, la mujer se retiró de la Casa Rosada sin realizar declaraciones.
A pocos días de del asesinato de Sayago, el presidente Kirchner había dicho que los responsables "no eran del lugar" y en ese momento dijo que "no era casual" que el hecho ocurriera en su provincia natal.
Asimismo, hace quince días , un tío de Sayago se entrevistó con el ministro del Interior Aníbal Fernández ya allí le planteó que si era necesario "había que cambiar la cúpula" la policía local.