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Vladimir Kramnik, campeón único e indiscutible del ajedrez mundial

A los búlgaros no les sirvió la psicología mal entendida a la que apelaron para quebrar el ánimo de Vladimir Kramnik, ahora el único campeón. El match estuvo a punto de terminar en una sucesión de escándalos.

ELISTA, Kalmykia (Semana). Después de esperar 13 años para lograr una reunificación del título mundial de Ajedrez entre el actual campeón mundial de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez, en francés), ocurrió el deseado encuentro que enfrentó al Gran Maestro Veselin Topalov, de Bulgaria, y el Campeón Mundial del Ajedrez Clásico, el Gran Maestro Vladimir Kramnik, de Rusia.
Nunca antes en la historia del ajedrez, una delegación había creado tanto escándalo, con un irrespeto absoluto por el oponente, hasta tal punto de acusarlo de tramposo. Fue la guerra sicológica empleada por Silvio Danailov, el apoderado de la delegación búlgara y, hasta el viernes, el búlgaro Topalov.
Sucedió un ataque fulminante y con ‘mucho veneno’, cuando, después de 4 partidas en un match pactado a 12, el marcador estaba a favor de Kramnik, 3-1, con 2 victorias y 2 empates. El ritmo de juego era de 40 jugadas en 2 horas, seguido de 20 por hora y 15 minutos para el resto de la partida.
Kramnik le había rebatado el título al Gran Maestro Gary Kasparov, considerado por muchos el mejor ajedrecista de todos los tiempos y después de varios años de negociaciones, se acordó un match a 12 partidas, con una bolsa de US$ 2 millones.
Con sede en Elista, capital de la República de Kalmykia, cuyo Presidente es Kirsan Ilyumzhinov, siendo éste también el presidente de la FIDE.
Según lo acordado, en contrato firmado por Topalov, Kramnik y los organizadores antes del comienzo del esperado encuentro, en la parte de atrás del escenario ambos jugadores tenían una sala de descanso, con frutas, agua y un baño privado para cada jugador.
Frente del escenario había un enorme vidrio, para evitar cualquier distracción del público, o señales de los respectivos equipos o influencias parasicólogas que puedan afectar a cualquier jugador, muy común en Europa oriental, donde funcionarios de los organismos de inteligencia de la mayoria de los países se han especializado en este tema.
Había cámaras en todas partes, menos en los baños de los 2 jugadores, donde sí había, como en el resto del lugar, señales electrónicas para bloquear cualquier señal de celular, que pudiera servir como ayuda para los jugadores.
Los baños eran constantemente revisados por la organización del evento. El tablero de ajedrez tenía sensores conectados directamente a la computadora de los árbitros para retrasmitir automáticamente la partida al público en pantallas gigantes y a todos los medios de comunicación.
Cualquier persona, en cualquier parte del mundo, pudo ver la partida en vivo y directo en forma simultánea. Solo se necesitaba acceso a internet.
Silvio Danailov se inventó una absurda acusación en contra de Kramnik, por el uso frecuente del baño y la supuesta coincidencia de sus jugadas con un software del ajedrez Fritz 9.
Danailov dio a entender que si Kramnik entraba muchas veces al baño, porque él estaba utilizando algún tipo de software o asistencia de computador.
Lo más absurdo de todo fue que esta queja fue aceptada por el Comité de Apelaciones, integrado por 3 personas, quienes estaban allí sólo para estudiar cualquier apelación en contra de la decisión del Juez o Árbitro Principal.
Las condiciones del torneo, sala de juego, sillas, iluminación, tablero, piezas, hotel y alimentación, incluyendo la sala de descanso y baños privados, habín sido aceptadas por la organización y cualquier cambio debía ser acordado por ambos jugadores, según lo estipulado en el contrato.
La delegación de Kramnik respondió que Vladimir consumía mucha agua durante las partidas y por tal razón sus visitas al baño eran más frecuentes.
El Comité de Apelaciones, reconocidos miembros de la FIDE y muy cercanos al equipo de Topalov, decidió sellar los baños privados y estableció que a partir de la 5ta. partida, ambos jugadores utilizarían un baño compartido.
Kramnik informó que existía una clara violación al contrato y llegó a la sala de juego avisando que no jugaría la 5ta. partida en señal de protesta, hasta que abrieran los baños.
Siguió otro error del Juez Principal, el holandés Geurt Gijssen, presionado por el mismo Comité de Apelaciones, quien optó por accionar el reloj de competencia, declarando a Topalov como el vencedor por incomparecencia de Kramnik.
Y fue así como Kramnik perdió esa partida sin mover una sola pieza, ni siquiera hacer presencia en la mesa, poniendo el marcador 3-2. Topalov esperó a Kramnik una hora en la mesa, para poder ganar la partida por W.
La polémica fue mundial y debió intervenir el presidente Ilyumzhinov, quien se encontraba reunido con el presidente Vladimir Putin en Sochi.
Las protestas mutuas de las cancillerías rusas y búlgaras no cesaban, mientras que en todos los medios de comunicación resaltaban el curioso incidente de la protesta por el uso de un baño.
Ilyumzhinov, como presidente de la Federación Internacional de Ajedrez – FIDE, decidió que las condiciones de juego se debían mantener tal cual como estaba acordado y aceptó la renuncia del Comité de Apelaciones, pero en cuanto a la partida perdida por Kramnik al no presentarse, expresó que la decisión del juez fue basada en la decisión del Comité de Apelaciones y que dicha partida ya había sido programada, es decir, el resultado se mantenía.
Otro error !!
Aun así, Kramnik, en un gesto sin precedentes -y aplaudido por el ajedrez mundial-, optó por seguir jugando el match bajo protesta.
Antes del Match de Unificación, los favoritismos estaban divididos y muchos de la élite internacional no tenían preferencia. Pero después de este bochornoso escándalo, en las páginas web y chats de internet, las protestas y apoyo a Vladimir Kramnik fueron contundentes, además de una carta abierta firmada por más de 300 grandes maestros de todo el mundo, entre ellos Anatoly Karpov y Victor Korchnoi.
"(...) es la primera vez que estamos de acuerdo en algo (...)" bromeó Korchnoi.
El ex campeón del mundo, Gary Kasparov, de Rusia, en una declaración hecha en 'The Wall Street Journal', se solidarizó con Kramnik y dijo "(...) estos errores son típicos de la actual administración de la FIDE (...)"
Días después, Topalov decidió no compartir con Kramnik las conferencias de prensa inmediatamente después de cada partida y, prefirió hacerlo después de Kramnik, otro insulto y sin causa alguna.
Aun así, parecía que la presión psicológica por parte de los búlgaros estaba dando resultados, pues Topalov ganó dos partidas consecutivas, la 8va. y 9na. Pero Kramnik se recuperó y ganó la 10ma. y con 2 empates más, el título debía decidirse en un desempate a 4 partidas, pero con un control de tiempo de 25 minutos más 10 segundos de incremento por jugada para cada jugador.
El ex campéon Spassky, quien se encontraba recuperándose de un leve preinfarto en la ciudad de San Francisco, dijo que los reclamos que hacía Robert Fischer, en el legendario encuentro de Rekjavik, Islandia de 1972, eran en contra de la organización pero nunca se metió con su adversario (el propio Spassky).
"(...) Bobby siempre fue todo un caballero y nunca trató de distraer a sus oponentes... Bueno sí, lo hacía, pero con extraordinarias jugadas en el tabler. Bueno, no hablo más, porque ustedes me van a causar otro infarto", dijo Spassky.
En el desempate, Kramnik, con 2 victorias, 1 tabla y 1 derrota, se coronó el campeón indiscutible del ajedrez, más el título simbólico de "Caballero del Ajedrez Mundial". Resultado Final: Kramnik 8.5 – Topalov 7.5.

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