"El rating permanece en niveles relativamente altos, y eso es debido a que hay un número de factores que nos reconfortan", explicó Colquhoun.
"Uno es la fortaleza de su balance soberano, el segundo es que si miramos a la banca, esperamos que los problemas se confinen a la parte del activo del balance, y los problemas de calidad de activos son mucho más fáciles de manejar por las autoridades que los problemas de financiación", añadió.
Japón
Sobre Japón, Fitch advierte que el estancamiento político está frenando las medidas de saneamiento de las finanzas públicas. La deuda pública de Japón duplica el PIB.
El rating de Japón también es AA- para Fitch, con perspectiva negativa.
"Es más probable que los ratings bajen que suban. Para ello haría falta un plan de consolidación fiscal creíble". Ello dependerá de si el nuevo primer ministro, Yoshihiko Noda, consigue el apoyo suficiente en el Parlamento.
Tanto S&P como Moody´s han rebajado el rating de Japón este año por las preocupaciones sobre la alta deuda pública del país nipón.