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Todo lo que Usted tiene que saber sobre la Psoriasis

La psoriasis es una dermopatia que está incluida dentro de las 15 enfermedades más frecuentes de la piel. Se trata de una enfermedad crónica que evoluciona en brotes de causa desconocida y que se caracteriza por presentar placas escamosas en diferentes partes del cuerpo. Se puede presentar por igual en hombres y en mujeres, de todas las edades, predominando más en jóvenes y más aún frecuentemente en personas de piel blanca (por lo que se conoce la presencia de melanina protege contra la enfermedad). Es conocido además que la psoriasis es una enfermedad familiar y hereditaria (diátesis psoriasica). Y ciertamente llamativo el hecho que las lesiones psoriasicas -muchas veces- coincidan con perturbaciones emotivas que parecen actuar como factores desencadenantes, por lo que también se dice que es una enfermedad psicosomática. A pedido de los usuarios, U24 elaboró un informe especial relativo esta enfermedad que afecta aproximadamente a 750.000 personas en la Argentina.

* Todo acerca de sus síntomas

Generalmente suelen aparecer lesiones, en salientes óseos como codos, rodillas, pero también en el cuero cabelludo así como la región sacrocoxígea. Además pueden aparecer en el tronco por ambas caras, superficies de extensión de miembros o en lugares especiales poco comunes como las palmas, las plantas y el pene. Las lesiones suelen caracterizarse por presentar eritema y escama, siempre combinados y formando placas de diverso tamaño y número.

La palabra psoriasis proviene del griego "psóra", que significa sarna o comezón. No es contagiosa y está caracterizada por un crecimiento anormal de células cutáneas que forman "manchas o placas". Por lo general las placas son bien limitadas, de bordes definidos, no activos. Se trata de manchas rojizas, con escamas secas, blanquecinas.

Se trata de una enfermedad inmunológica, en la que el propio sistema inmune del paciente reacciona contra sus propios sus tejidos como si se tratara de una amenaza exterior.

En una piel normal, las células de la capa más externa de la piel –la denominada epidermis- maduran en 28-30 días y luego se descaman espontáneamente, en forma imperceptible. En cambio en una piel psoriásica, las células maduran y migran de la profundidad a la superficie en solo 3 -4 días, se adhieren entre sí y se apilan, formando escamas blanquecinas bien visibles. Puede afectar cualquier área del cuerpo, aunque es más frecuente que se localice en el cuero cabelludo, los codos, las rodillas, tronco, las manos, los pies y los genitales.

Generalmente estas manchas aparecen entre los 15 y 35 años, aunque puede presentarse a cualquier edad. De hecho, entre el 10–15% de las personas con psoriasis la adquieren antes de los 10 años de edad, y ocasionalmente aparece en el lactante y en ancianos. El diagnóstico se basa casi enteramente en rasgos clínicos característicos, y rara vez, requiere confirmación microscópica mediante análisis de muestras de piel.

La gravedad de la enfermedad se mide según la escala PASI (Psoriasis Area and Severity Index: Índice de Severidad y Área de Psoriasis), que considera signos tales como el enrojecimiento, el espesor de la placa, la formación de escamas, además del área corporal que ocupa. La escala va de 0 a 72, desde leve a muy severa.

* Severidad de la psoriasis

La psoriasis se caracteriza porque las células maduran siguiendo un programa de crecimiento alternativo. Aunque no exista ninguna herida en una lesión psoriásica, las células de la piel o "queratinocitos" se comportan como si ésta existiese. Estos queratinocitos cambian de un programa de crecimiento normal a una maduración regenerativa.

Las células se crean y son empujadas a la superficie en menos de 3 ó 4 días, pero la piel no puede mudar las ya existentes a la misma velocidad. Por lo tanto, el exceso de células de piel crea y forma numerosas lesiones con escamas. Las escamas blancas que generalmente cubren las lesiones están compuestas por células de piel muertas (corneocitos), mientras que la zona rojiza de la lesión es debida a un incremento del suministro de sangre (vaso dilatación).

Hay cinco tipos de psoriasis, en placas, en gotas (guttata), eritrodérmica, invertida, y pustulosa. Estas variedades pueden observarse combinadas en un mismo paciente.

* Tipos de psoriasis

1- Psoriasis en placa: Es la forma más común de la enfermedad. Se muestra como placas de piel algo inflamada, roja, cubierta por escamas. Se suele presentar en codos, rodillas, la parte baja de la espalda, el cuero cabelludo, aunque puede aparecer en cualquier parte del cuerpo.

2- Guttata (en gotas): La psoriasis a veces viene precedida por una inflamación de la garganta. Las lesiones en gota se desarrollan comúnmente en forma rápida y comprometen brazos, piernas y tronco, en forma de pequeñas gotas rojas en la piel cubiertas por escamas.

3- Psoriasis invertida: Se presenta como lesiones de color rojo intenso con mínima descamación, localizada en los pliegues de axilas, ingles, detrás de las orejas y en las mujeres suelen presentarse en los pliegues submamarios.

4- Psoriasis eritrodérmica: Aquí la piel aparece como quemada, roja, brillante y se descama. Esta rara forma de psoriasis usualmente cubre un muy alto porcentaje del cuerpo y provoca picazón, ardor y a veces también dolor. Se acompaña de decaimiento del estado general y escalofríos.

5- Psoriasis pustulosa: Son puntos parecidos a pequeñas ampollas, llenos de líquido gris amarillento, con piel roja a su alrededor. Estas denominadas pustulas suelen aparecer de a ciclos. Además este tipo de psoriasis puede aparecer en áreas específicas como las manos o los pies, y en amplias área de la piel.

6- Artritis psoriásica: Se trata de un tipo de artritis que provoca inflamación e hinchazón fundamentalmente en las manos, pies o en articulaciones de mayor tamaño tales como rodillas, caderas, manos, muñecas, pies, codos y columna. Puede causar rigidez, dolor y daño de la articulación. Es raro que una persona tenga artritis psoriásica sin tener psoriasis. Sueñen padecerla en un 10 y un 30% de los enfermos.

7- Psoriasis ungueal (uñas): Se caracteriza por muchos hoyuelos distribuidos al azar en la superficie de las uñas, semejando la superficie de un dedal de costura. En un estudio se observó que la psoriasis ungueal fue el primer signo de enfermedad en 4% de los pacientes, aunque se encuentran alteraciones de las uñas en la mayoría de ellos. Otras formas de presentarse la psoriasis en las uñas son el engrosamiento distal de las mismas, o las pequeñas astillas de sangre en su superficie.

La psoriasis puede provocar picazón, ardor o sangrar. La caída de la piel en forma de escamas o pequeñas costras son los síntomas más comunes. Si uno tiene psoriasis en las palmas de las manos o en las plantas de los pies (palmo plantar) puede llegar a ser tan seria que provoque incapacidad en la vida diaria como puede ser escribir o caminar.

Se estima que entre el 2 y el 3% de la población de la Argentina tiene psoriasis. Los niños también pueden desarrollar la psoriasis, pero es más frecuente que la psoriasis aparezca entre los 15 y los 35 años, de todos modos puede aparecer en cualquier hombre o mujer de cualquier raza y de cualquier edad.

Realmente no se conoce su causa. Hasta el momento se cree que está relacionada con nuestro sistema inmunológico y que es genética. Es decir, que se encuentra en las familias, pero también se sabe que puede desencadenarse por:

- Estrés emocional
- Heridas en la piel
- Reacción a ciertas drogas
- Algunos tipos de infecciones

La psoriasis puede ser leve, moderada o severa. Una forma de medir la gravedad es a través del porcentaje del cuerpo que está afectado por psoriasis. Hay que tener en cuenta que sufrir psoriasis en la palma de las manos equivale al 1% del cuerpo:

- Leve: cubre hasta el 3% del cuerpo
- Moderada: del 3 al 10% de cuerpo
- Severa: más del 10% del cuerpo

De todos modos debemos decir que la verdadera severidad de la psoriasis se determina en cuán grande es el impacto en la vida de la persona que la sufre. Generalmente se la considera severa cuando limita nuestra habilidad para funcionar normalmente. Por ejemplo, si afecta las palmas de las manos o las plantas de los pies, puede hacer muy difícil el desarrollo de las actividades diarias.

* Tratamientos

- Terapia tópica (por ejemplo: corticoides, alquitrán de hulla, análogos de la vitamina D3, y retinoides): Pese a sus desventajas, siguen siendo el pilar principal de tratamiento para la mayoría de los pacientes con psoriasis leve. Generalmente actúan con relativa rapidez después de su aplicación y despejan las lesiones siendo bien tolerados, aunque deben usarse en forma repetida y no siempre logran mantener la remisión de los síntomas.

- Fototerapia (como UVB y PUVA)

- Terapia con luz ultravioleta. La radiación UVB - en forma de banda ancha o banda angosta - es usada a menudo en la enfermedad moderada. Los rayos PUVA se usan en casos moderados o resistentes, con ingestión de psoralenos por vía oral, seguidos de exposición a UVA. Esta terapia es altamente efectiva, pero puede asociarse a cánceres de piel, por lo que no debería excederse la exposición máxima recomendada.

- Terapia sistémica (Por ejemplo: terapias biológicas, metotrexato, retinoides, ciclosporina):
Hay varias drogas sistémicas disponibles para pacientes con psoriasis moderada a severa que no responden o no pueden concurrir a las frecuentes sesiones de fototerapia. En general, son por vía oral. Las terapias sistémicas y las radiaciones PUVA son efectivas en algunos pacientes, pero su uso se ve limitado por su toxicidad, intolerancia, necesidad de un monitoreo de laboratorio frecuente y diversos factores. Las recientes terapias biológicas, ofrecen una remisión de síntomas duradera.

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