El hecho sucedió en la sala de terapia intensiva de la guardia del Santojanni, en la planta baja del edificio ubicado en el barrio de Liniers, donde son alojados los pacientes con tratamientos urgentes, generalmente trasladados por el SAME.
La falla de los respiradores duró "cinco minutos", según Justich, un tiempo suficiente para que dos de los 17 pacientes en estado grave murieran.
En tanto, familiares denunciaron que las muertes fueron provocadas por la falta de presión de aire en la sala de guardia de terapia intensiva, donde se hallaban en ese momento 17 personas. Y reconocieron ante la rpensa que "hay una interna política" en el lugar.
Justich aseguró recientemente en rueda de prensa que "gente se encontraba trabajando en el tablero al momento de producirse el desperfecto" y "que no fueron informados previamente sobre un trabajo que requiere el corte del servicios". Pero lo grave es que reconoció que "intimamente cree que todo ha sido un sabotaje".