Algunos ejemplos:
1) Se pretende medir la calidad de la cobertura prestacional a través de una muestra de casos integrados por denuncias o auditorías y no por una muestra que represente con fidelidad y de manera estadísticamente confiable, la totalidad de los casos atendidos.
2) Se mide el desempeño en prevención de accidentes, dejando de lado la totalidad de la gestión llevada a cabo en esta materia. Sólo se pondera, por un lado, de manera deficiente tanto en metodología como en muestreo estadístico, la cantidad de exámenes médicos periódicos realizados y, por otro, se contabiliza la cantidad de profesionales de salud y seguridad contratados, sin tener en cuenta su nivel de actividad.
3) Respecto de la calidad de servicio se lo califica a través de parámetros tan abarcativos como: "conformidad del accidentado" o "atención en el lugar del siniestro", sin brindar ni al público, ni a las aseguradoras, definiciones de los aspectos que se toman en cuenta para construir este indicador.
Es nuestro deber, como institución que aglutina a las Aseguradoras y que conoce la responsabilidad, seriedad y eficiencia con que realizan su tarea los miles de profesionales abocados a la prevención, atención, rehabilitación y recalificación de trabajadores, advertir acerca de la casi nula confiabilidad de estos indicadores.
Por tal razón, la UART solicita a las autoridades el rediseño del método respetando las reglas científicamente reconocidas, a fin de que los mismos cumplan con el objetivo enunciado.
La salud y seguridad laboral de los argentinos merece un sistema de calificación que no entorpezca el camino de un proceso de mejora continua iniciado hace casi 9 años.