"Aunque un hecho de esta magnitud es obviamente imprevisible para nadie, corresponde a la suma de pequeños hechos previsibles si nuestro estado de conciencia fuera de mayor alerta y cuidado por nosotros mismos y los demás. La culpa que una tragedia así genera, en todos nosotros, es un arma peligrosa. Podemos proyectarla hacia adentro en forma de angustia y depresión o podemos proyectarla en el exterior, en forma de odio y resentimiento. De ambas formas entramos en la consecuencia de la culpa, que es el castigo, sea el castigo a los demás o el castigo a nosotros mismos. Pero ese castigo, sea cual fuere, no va a aliviar nuestro dolor", continúa la carta.
"Estamos en una situación de duelo que durará el tiempo necesario para hacer este proceso que nos ha tocado, a cada uno de forma diferente, y será para los que han perdido a gente querida, o los que todavía están luchando por su vida, mucho más doloroso que para el resto. Para ellos, mis respetos y condolencias. Hace tiempo que estoy retirada de los medios porque no comulgo con la falta de rigor, respeto y seriedad de gran parte del periodismo de este país. Las conjeturas erráticas, la tendencia a pontificar, y la falta de humildad para informar un hecho con la seriedad que requiere, hacen que también el periodismo forme parte de esta inconciencia generalizada que finalmente sólo nos lleva al desastre. Mi carácter público hace que en este momento los medios me hagan parte de todo este trágico suceso. Es por eso que he elegido expresarme de esta manera, de puño y letra, para evitar desviaciones y falsedades", sostiene Alemann.
Además, la amiga de Chabán indicó que no dará ninguna entrevista ni nota y que "cualquier otra cosa que se publique sobre mi persona no corresponde a la veracidad de los hechos y tomaré acciones legales correspondientes".
"Con la esperanza que todo mejore y que seamos cada vez más concientes, me despido. Katja Alemann", son las últimas líneas de la carta.
# La otra amiga de Chabán
Chabán fue esta tarde visitado en la superintendencia de investigaciones de la Policía Federal en Villa Lugano por una amiga que se identificó como Galilea. La mujer consideró que los familiares no lo han visitado porque "están asustados" y que el empresario "está muy afligido".
Galilea se refirió a la responsabilidad que tiene el grupo Callejeros en el incendio. "Busquen al jefe de seguridad de esa noche, que lo contrató la banda; y a los tres chicos que fervientemente tiraron las tres bengalas de tres tiros", sostuvo la mujer.
Según la amiga de Chabán, el hombre "sacaba pendejas drogadas" del local y fue el primero en "bajar el sonido" la noche de la tragedia, "porque sino hubiera sido mucho peor".