La última posibilidad parece tener más fuerza ya que Vioxx, sólo este medicamento, generaba un ingreso a Merck Sharp & Dohme de US$ 2.500 millones en ventas.
La ANMAT está sujeta a varias presiones políticas y empresarias. Eduardo Bauzá, ex secretario general de la Presidencia, solía ser identificado como el mayor lobbysta de la industria de la salud en el país. ANMAT depende de Secretaría de Políticas, Regulación y Relaciones Sanitarias y esta del Ministerio de Salud y Acción Social, es decir que el ente responsable de los alimentos y los fármacos en la Argentina no es una institución independiente ni destacada.
Así como Viox y Celebrex manchan la reputación del FDA, la ANMAT también tiene su historia. La institución local autorizó la venta en la Argentina (así como también en Singapur, Indonesia, Japón) de un medicamento de Bayer para la hemofilia que presentaba un alto riesgo de contagiar el virus del sida, mientras destinaba a USA y a Europa una nueva versión del producto que presentaba un riesgo mucho menor. Los especialistas indicaron que las versiones de Factor VIII termotratadas para inactivar al HIV tuvieron consecuencias desastrosas: De los aproximadamente 1500 pacientes hemofílicos registrados en ese momento, 211 se contaminaron a través de los concentrados de Factor VIII. Bayer Alemania terminó culpando a la ANMATy a la Anmat nadie la reprendió.
La ANMAT y Bayer también se vieron involucradas en un escándalo cuando en 2001 se debió retirar del mercado el medicamento Lipobay, utilizado para el tratamiento de la hipercolesterolemia, luego de que se registraran varias muertes de pacientes que se trataban con esta droga.
Ni la FDA ni Anmat, a pesar de que una pertenezca al primer mundo y la otra al tercero, pueden escapar de la corrupción, el cohecho, y el error.
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Para más información consulte en: http://www.anmat.gov.ar/principal.html o en http://www.fda.gov/.