Cada nanofibra utilizada por los investigadores es unas 10.000 veces más estrecha que el cabello humano y están hechas de cientos de miles de moléculas llamadas péptidos que transmiten señales para promover la regeneración de los nervios, explica Deutsche Welle.
El fármaco inyectable se aplicó alrededor de la médula espinal de los ratones con parálisis, luego de haberles realizado una incisión en sus columnas.
A las cuatro semanas, los animales de laboratorio recuperaron su capacidad de caminar incluso como antes de la lesión. Los ratones del grupo de control que no recibieron el fármaco pero también tenían la lesión en la médula espinal, no se curaron.
De acuerdo al comunicado de la Universidad de Northwestern, "la terapia revolucionaria mejoró dramáticamente la médula espinal gravemente lesionada de cinco formas clave":
- Las extensiones de neuronas cortadas, llamadas axones, se regeneraron
- El tejido cicatricial, que puede crear una barrera física para la regeneración y reparación, fue significativamente disminuido
- La mielina, la capa aislante de axones que es importante para transmitir señales eléctricas de manera eficiente, fue reformada alrededor de las células
- Los vasos sanguíneos funcionales se formaron para suministrar nutrientes a las células en el sitio de la lesión
- Sobrevivieron más neuronas motoras
El gel creado para la parálisis es el primero en su tipo, pero podría ser el puntapié para una nueva generación de medicamentos conocida como "drogas supramoleculares", porque la terapia es una unión de varias moléculas en lugar de una sola, explicó Stupp a AFP.
Según los científicos, el inyectable es seguro porque los materiales se degradan a las 12 semanas y se convierten en nutrientes para las células.
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Una nueva terapia inyectable forma nanofibras con dos señales bioactivas diferentes (verde y naranja) que se comunican con las células para iniciar la reparación de la médula espinal lesionada. Ilustración de Mark Seniw.