La red social permite a la gente reunirse en salas de audio para debatir sobre diversos temas como la astrofísica, la geopolítica, la política, entre otros, sin restricciones. Generalmente, sólo un cierto número de personas puede hablar. Todos los demás solo tienen la opción de escuchar aunque pueden levantar la mano y pedir que se lo permitan.
Según Apptopia, una especie de mercado online de aplicaciones, Clubhouse se ha descargado casi cuatro millones de veces tan sólo en el último mes. Pero, al menos por ahora, la app sólo está disponible para Iphones.
Sin embargo, no todo el mundo puede acceder a la aplicación libremente. La única forma de tener acceso es mediante una invitación, pero tampoco están tan ampliamente disponibles ya que cada uno tiene alrededor de 2 invitaciones. Es por esto que las mismas son tan codiciadas. Según el periódico estadounidense The New York Times, se han puesto a la venta en Ebay invitaciones por hasta 89 dólares.
Paul Davison y Rohan Seth fueron los empresarios encargados de fundar Clubhouse. De acuerdo a lo que explica The New York Times, en 2019 Davison y Seth construyeron un prototipo de aplicación de podcasting llamada Talkshow. Pero la app se aproximaba más a ser una transmisión formal, por lo que decidieron agregar una forma para que la gente se uniera espontáneamente a la conversación.
El diario británico Financial Times asegura que inversores de riesgo ya están valorando a Clubhouse en más de US$1.000 millones. Es una gran cifra para una aplicación que, actualmente, no tiene forma de ganar dinero. De acuerdo al diario estadounidense, Davison y Seth han dicho que la empresa planea ganar dinero a través de eventos con entradas, suscripciones y propinas, pero no venderá anuncios.
No todo es color de rosas
Pero como en el mundo de las aplicaciones de redes sociales no todo es color de rosas, cuando una nueva surge también con ella los problemas de seguridad y privacidad. Clubhouse, además, tuvo problemas para gestionar el creciente tráfico a tal punto que la semana pasada la aplicación se colapsó. Además, Facebook y Twitter están trabajando en productos similares para competir con ella.
A la fama de Clubhouse, le siguieron las críticas por el aumento del discurso antisemita, homofóbico, racista y misógino que han sufrido las mujeres y las personas de color. La desinformación también se suma a estos problemas. The New York Times detalla que el mes pasado un usuario promovió teorías conspirativas sobre las vacunas contra el covid-19 y disuadió a la gente de vacunarse y, seguido a ello, una doctora fue víctima de acoso.
El día de hoy, martes 23/2, Clubhouse anunció que había vetado permanentemente a uno usuario que violó la seguridad de la empresa, ya que había montado un repetidor que transmitía el audio de varias salas a un sitio web llamado OpenClubhouse. Esto permitió a usuarios sin Iphone o sin invitación a escuchar las conversaciones de la elite a la que pertenecen Musk, Zuckerberg, entre otros, precisa el diario británico The Guardian.
Según explica la BBC, dentro de la aplicación las conversaciones no se graban ni están disponibles para ser reproducidas más tarde. Pero, la aplicación registra temporalmente todas las conversaciones, según asegura, "únicamente con el propósito de respaldar posibles investigaciones de incidentes", y luego las borra.
Algunos críticos también se preguntan qué acceso tiene la aplicación a los contactos telefónicos de quienes se unen ya que para invitar a amigos y colegas, los usuarios deben subir lista de contactos, aparentemente para ayudarles a encontrar amigos que ya tienen cuentas, explica The Guardian. Es decir, incluso las personas que no quieren unirse a Clubhouse tienen sus datos personales en la app.
En suma, los reguladores alemanes e italianos cuestionaron públicamente si las prácticas llevadas a cabo en Clubhouse cumplían con las leyes europeas de protección de datos. Y china bloqueó la aplicación por conversaciones políticas que se llevaron a cabo por fuera de los estrictos controles de Internet del país, asegura The New York Times.