Estos drones ya están dando vueltas. Estados Unidos lleva operando drones como el MQ-1 Predator desde mediados de los noventa (en ocasiones, como en Yemen, dependiendo casi en exclusividad de ellos).
Al igual que el KUB-UAV, aquellos también se pilotean de forma remota. Sin embargo, son más sofisticados, complejos y difíciles de producir. Su abanico de opciones letales son más amplio.
El concepto. El KUB-UAV de Kalashnikov se parece más a un drone doméstico que a uno de combate. Sus dimensiones son también mucho más reducidas y su catálogo de recursos muy limitado. Simplemente explota. A cambio es más difícil de detectar por los sistemas de defensas antiaéreos tradicionales.
En verdad para un ejército es muy útil ya que permite realizar operaciones terminales a larga distancia con bajos riesgos y a muy bajo costo
Las comparaciones con el AK-47 son inevitables. En su día, el rifle ofrecía similares virtudes, en especial para grupos revolucionarios o ejércitos nada profesionalizados que disfrutaban de pocos recursos para sostener una guerra. El Estado Islámico, más cerca de nuestros días, experimentó con drones-explosivos rudimentarios fabricados de forma artesanal.
Es probable que similares artefactos sean desarrollados durante los próximos años. En Siria, por ejemplo, se tiene constancia de su utilización (aunque a menudo naveguen sobre una ola de misterio).
Si el futuro pertenece a los drones, como parece probable, es incierto hasta qué punto lograrán igualar el legado del AK-47. Un rifle tan popular que aún hoy aparece en la bandera de Mozambique.