Según afirman los científicos, "en el 99,4% de los casos los tests lograron identificar correctamente a los pacientes que tenían un tumor y el órgano de donde procedía el cáncer". El 0,6% fue un falso positivo.
Desde el centro perteneciente a Harvard indicaron que este análisis identificó correctamente diversos tipos de cáncer como el de mama, de ovario, de colon, de páncreas, de cabeza y cuello, de esófago y de la vesícula, así como mieloma múltiple y leucemia.
En el estudio participaron 3600 personas, 1500 de ellas con cáncer, y las demás, sanas. El test detectó exitosamente el cáncer en las muestras de sangre de los pacientes oncológicos e identificó el tejido en el que comenzó la enfermedad.
Lo novedoso de este análisis es que este busca el ADN que las células cancerosas dejan en la sangre cuando mueren. Las "biopsias líquidas" detectan alteraciones o mutaciones genéticas relacionadas al cáncer en el ADN.
El análisis fue desarrollado por la compañía de biotecnología Grail, que utiliza innovadores métodos para observar la secuenciación genética en busca de microsustancias químicas (metilación), que influyen en si los genes vinculados al desarrollo de tumores están activos o inactivos.