La protección inicial contra la infección, un mes después de la segunda dosis de la vacuna Pfizer, fue del 88%. Mientras que después de cinco a seis meses se redujo al 74%.
Para la vacuna AstraZeneca, tuvo alrededor del 77% de protección un mes después de la segunda dosis, cayendo al 67% después de cuatro a cinco meses.
El estudio incluyó más de 411.000 pruebas positivas de doblemente vacunados con Pfizer, más de 709.000 pruebas positivas de doblemente vacunados con AstraZeneca y más de 76.000 pruebas de usuarios aún no vacunados.
¿Cómo impactará la disminución de efectividad?
Una de las principales conclusiones de los científicos es que en el mundo real hay un nivel de protección ligeramente más bajo que el observado en los ensayos clínicos.
Por otro lado, la disminución de la efectividad con el tiempo podría deberse a muchas razones, incluido un mayor número de personas con comorbilidades entre la población general en comparación con los participantes del ensayo y la variabilidad en la forma en que se almacenaron y administraron las vacunas.
Esto significa que la mayoría de las personas que recibieron su segunda dosis hace cinco o seis meses serán más vulnerables, lo que las colocará en mayor riesgo de contraer COVID-19 en comparación con las vacunadas más recientemente.
Sin embargo, las vacunas aún brindan altos niveles de protección para la mayoría de la población, especialmente contra la variante Delta, por lo que aún la prioridad es completar los esquemas de tantas personas como sea posible.