Cabe destacar que el benceno ingresa al cuerpo humano por contacto directo con la piel, inhalación o ingestión. Esto genera una amplia variedad de posibilidades de intoxicación teniendo en cuenta su presencia en juguetes infantiles.
A la par del benceno, también se habrían detectado ftalatos. Estos tóxicos han sido asociados con la presencia de casos de asma, alergia, limitación pulmonar, daños en el esperma y anomalías en el desarrollo genital de varones.
Los juguetes apuntados llegan desde el exterior.
Estados Unidos y Reino Unido también los retiran
En ambos países se detectaron cientos de miles de ejemplares que superaban las dosis de agentes tóxicos permitidos en juguetes infantiles. Esto provocó que tanto el gobierno estadounidense como el británico avanzaran en su prohibición, impactando de lleno en una tendencia moderna dentro de la oferta de juguetes.
A nivel histórico, casos como el de Mattel en 2007 con el retiro de millones de juguetes por presencia de plomo en la pintura se han acumulado, con tendencia a la protección de la salud infantil. Sin embargo, miles de productos siguen circulando a nivel global con niveles inaceptables de agentes tóxicos que elevan la exposición a enfermedades de todo tipo.
No obstante, el riesgo mayor asociado a juguetes infantiles son las posibilidades de lesiones graves o asfixia, como principales causas de muerte registradas por la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU.