"Esperamos que las empresas petroleras dejen de contaminar el ecosistema de la Patagonia con sus residuos tóxicos y se cierre este basurero que viola leyes provinciales y nacionales", dijo en ese entonces Leonel Mingo, miembro del programa de Clima y Energía de Greenpeace.
Las denuncias fueron hechas por las comunidades mapuches que viven en la zona, explica el portal Río Negro. Quien está a cargo de la investigación es Maximiliano Breide Obeid, jefe de la fiscalía de delitos ambientales de Neuquén. Contó a El País que en diciembre se solicitó un allanamiento y en la inspección detectaron que "las piletas están desbordadas" y los residuos depositados no cuentan con el tratamiento previo exigido por la ley.
"A simple vista se ve que las piletas están al máximo, el tema es saber si tienen la capacidad para procesar la cantidad de residuos petroleros que reciben y si no hay filtraciones a las napas", detalló el fiscal al portal Río Negro y aclaró: "el problema no son los residuos en sí, porque a eso se dedica la empresa".
"Los residuos del fracking son más líquidos que los de la actividad petrolera convencional y necesitan un tipo de tratamiento diferente para retirar el tóxico. Deberían llegar (al vertedero) en un porcentaje de 70% sólido y 30% líquido y llegan al revés", denunció Obeid ante El País.
El abogado Emanuel Guagliardo, que representa a la Confederación Mapuche y de la APDH, informó que se reunió junto a integrantes de estas organizaciones con Breide Obeid para solicitarle ser querellantes en el caso y resaltó que “así como las petroleras son las dueñas de las riquezas y/o beneficios que genera la industria hidrocarburífera, también son las dueñas y responsables de los residuos que generan”.
El próximo paso en la investigación será la toma de muestras de tierra bajo las piletas para ver si existe contaminación. En caso de que así sea, "la ley dice que son responsables tanto las petroleras como el que trata los residuos", explicó el fiscal en El País.