En un segundo experimento el equipo consiguió también borrar estos recuerdos al suprimir de modo reversible la actividad de las neuronas mediante una técnica denominada farmacogenética. "La actividad de las neuronas de esta zona del cerebro es necesaria para que se recupere la memoria", ha explicado José María Delgado, uno de los autores del estudio.
Este trabajo es un primer paso para la búsqueda de fármacos que permitan tratar a personas con trastornos mentales producidos por recuerdos traumáticos. Si se avanza más en el estudio de estos mecanismos, se podrían "crear herramientas clínicas para borrar memorias no deseadas de forma selectiva", ha explicado Delgado.