Se trata de la primera vacuna en su tipo que fue registrada por el Gobierno de Felipe Calderón. Esta medida forma parte de las acciones gubernamentales para brindar tratamientos en vez de poner en prisión a personas que, por primera vez, cometen un delito menor bajo el influjo de las drogas, explicó el secretario mexicano de Salud.
Chertorivski reconoció los beneficios sociales que conllevan los mecanismos de justicia alternativa y salud y agregó que este programa tiene más de 20 años operando con éxito en USA, y ese modelo tiene ya su primer fruto en México.
La nueva vacuna contra la heroína, con la que se busca rehabilitar a los adictos, bloquea su necesidad de consumirla de forma compulsiva.
Funciona captando la molécula de la droga antes de que entre al sistema nervioso central, con lo que anula el efecto de satisfacción en el adicto, que ya no obtiene la recompensa de la acción provocada por la heroína, por lo que ya no hay ese deseo de probar la droga. Esta vacuna, que ya demostró su eficacia en ratones, se probará próximamente en humanos.
México incrementó considerablemente su presupuesto en prevención de adicciones, que pasó de 135 millones de pesos (Casi US$ 11 millones) en 2006 a 400 millones de pesos (US$ 31 millones) en 2011. También recibió apoyos por una valor de US$ 750 millones como parte de la Iniciativa Mérida, un plan de seguridad lanzado por USA en 2008 para ayudar a este país y a Centroamérica en el combate al narcotráfico y el crimen organizado.