“Se está consumando un escándalo ambiental mayúsculo, con severas implicancias en la salud de la población en la cuenca del Riachuelo y en el Río de la Plata” resaltó Tonelli. “Nuestra Asociación” –agregó- “lo denunció hace más de un año. Sin embargo todos miran para otro lado”.
Según Pro Aguas Limpias, el trabajo encarado “es ilegal, porque viola la Constitución Nacional (art. 41), Tratados Internacionales, la Ley General del Ambiente 25675 y la Ley de Residuos Peligrosos 24051, entre otras normas”.
“En enero de 2012”-relata- “denunciamos ante ACUMAR y OPDS esta situación, sin que esos organismos hayan adoptado medida alguna. En junio de 2012, se formuló ante el Juez Federal de Quilmes, Dr. Armella, una denuncia penal y una causa ambiental, sin que éste, hasta el presente, al igual que ACUMAR, haya aplicado la ley. Tampoco lo hizo en el marco de la denuncia que se formuló sobre la misma materia ante la Defensoría del Pueblo de la Nación, afirmando que es incomprensible en derecho”, sostuvo Tonelli.
Para la Asociación Pro Aguas Limpias existe “una gran pasividad de los organismos de control, ya que existen informes tecnicos elaborados por la universidad pública de irrefutable contundencia".
En relación a los aspectos legales de la causa, desde la asociación medio ambiental detallaron que “en noviembre 2012, la causa fue transferida por la Corte Suprema al Juez Federal de Morón, Dr. Rodríguez, reteniendo el Juez Armella la causa penal que iniciamos por la remoción de barros contaminados. A la fecha, el Juez Rodríguez no comenzó a actuar en la causa; mientras que el aspecto penal, tampoco exhibe decisiones concretas”.
Por el ultimo "el 4 de marzo de 2013, comenzó el dragado propiamente dicho, como se informa en la página web del Servicio de Hidrografía Naval, dependiente de la Secretaría de Planeamiento, del Ministerio de Defensa de la Nación”, explica Tonelli. "Esto implica es la remoción y vuelco de 1.000.000 de metros cúbicos de veneno en el Río de la Plata y sus costas. “Se espera que dicha tarea llevada a cabo por una draga y remolque de bandera Uruguay, demande alrededor de 20 días”, agregó.
“Aún puede evitarse una catástrofe ambiental, aunque cada hora es desesperadamente crítica”, concluyó.