En contraste, hubo ocho casos de este tipo entre los 8.500 voluntarios que recibieron el placebo. También hubo dos muertes en este grupo.
Por otro lado, no se reportaron casos de un raro efecto secundario de coagulación de la sangre grave, llamado trombosis con trombocitopenia por la vacuna. El síndrome se ha relacionado con AstraZeneca y le ha costado suspensiones y dudas en todo el mundo.
Ahora, la compañía británica junto a investigadores de la Universidad de Oxford, exploran la posibilidad de dosis de refuerzo para las personas que ya han sido vacunadas con dos dosis de su propia inyección o de vacunas basadas en tecnología ARNm (Pfizer y Moderna).
La vacuna, técnicamente comercializada como Vaxzevria, está autorizada para su uso en más de 170 países. Un portavoz dijo a Reuters que la compañía espera solicitar la aprobación total, y no la autorización de uso de emergencia, a la FDA de Estados Unidos a finales de este año.
Aunque la empresa sabe que no será ampliamente utilizada en el país en el que abundan vacunas, pero los papeles de la FDA legitiman su seguridad.