Ante la popularidad de esta práctica entre sus pacientes, varios urólogos estadounidenses salieron a hablar del tema y a advertir sobre sus peligros. A largo plazo esta práctica que no tiene base científica no resulta para nada inocua y, por el contrario, puede ocasionar una serie de disfunciones eréctiles y urinarias.
"Estos movimientos traumáticos repetidos pueden causar cicatrices, pero también conducen a la enfermedad de Lapeyronie, que puede asociarse con disfunción eréctil y dolor intenso", advierte el doctor Jamin Brahmbhatt.
Los ejercicios de Jelquing se hacen siguiendo estos pasos:
- Consisten en masajes concretos con la mano en el pene.
- Los dedos de la mano deben de colocarse en forma de OK.
- Con la “O” que formamos con los dedos rozaremos el pene estimulándolo para movilizar la sangre.
- Se puede hacer de forma más rápida o más lenta. El ejercicio más lento es ideal para mejorar el grosor del pene (tamaño de ancho) y el ejercicio más rápido para mejorar la longitud del pene.
- También se pueden aplicar estos ejercicios para corregir pequeñas curvaturas.
- Con 5 o 10 minutos al día es suficiente, lo recomendable es nunca superar los 20 minutos.
- Si hablamos de resultados, la experiencia de la mayoría de los hombres es un aumento del 15 al 25% del tamaño inicial.
- La clave está en la constancia, no en la intensidad (no por hacer mucho en un día va a ser mejor).
- Merece la pena recordar que el pene no es un músculo sino un conjunto de tejidos y por eso no puede entrenarse. Si los ejercicios no son constantes y para siempre lo normal es que el pene (como cualquier otro tejido) vuelva a su tamaño original.