"Omití información que no me pareció trascendente, pensé en lo que se me preguntaba y respondí de esa manera. Tuvimos un pequeño emprendimiento familiar que duró un año. Vendíamos viandas, milanesas, empanadas para poder sobrevivir. No habíamos pasado una buena situación económica para afrontar la situación del momento. No fue una pastelería ni era la mano derecha de Osvaldo Gross, ni nada por el estilo", agregó.
Y también despejó dudas acerca de si trabajó en Café San Juan: "En San Juan hacía entradas, era ayudante de cocina, nada tenía que ver con la pastelería como se dijo. Presenté los recibos de sueldos y quedó súper aclarado", añadió la participante de Bake Off.
Asimismo, explicó que antes de presentarse ante el jurado y Damián en la grabación de julio, Samanta recibió la invitación de la producción para que se presentara allí. Dijo que lo pensó, lo meditó, y que decidió asistir porque no tenía nada que ocultar. "Me dijeron 'no es obligación que vengas, se va a filmar igual'. Fui con la frente bien el alto y porque la competencia fue leal y llegar a donde llegué fue sincero", dijo.
Para finalizar, añadió: "Se desvirtuó todo mucho y simplemente soy una soñadora que quiere hacer tortas. Se fue todo muy de tema. Somos seres humanos ante todo, cometer un error y admitirlo creo que es importante. Estar al frente y que se sepa la verdad, que es la mía, y que eso no me va a impedir hacer la carrera de pastelera".