Pero los últimos tiempos, cuando los cánones de belleza impuestos sobre las mujeres han estado cada vez más cuestionados, no han sido fáciles para la marca. Primero, intentó "aggiornarse" a los tiempos de los discursos inclusivos mediante la incorporación de la modelo Winnie Harlow, una mujer bellísima quien padece vitíligo -una enfermedad degenerativa que provoca la desaparición, por placas limitadas, de la pigmentación de la piel-. Además, Harlow es ultradelgada como el resto de las chicas que trabajan para la marca.
Este intento de generar una pasarela más inclusiva pareció, paradójicamente, una broma de mal gusto. El mensaje ahora parecía ser: una mujer puede hasta tener una enfermedad en la piel pero lo único que no se le perdonará nunca es que no sea ultradelgada (casi al punto de la anorexia).
Un nuevo intento de Victoria's Secret de aggiornarse a los tiempos vuelve a terminar en fracaso. Esta vez, incluyó a la modelo húngara, Barbara Palvin, una bellísima y curvilínea mujer que mide 1,75 cm y pesa 55 kilos. La nota llegó cuando fuentes de la industria y medios dieron por hecho su incorporación como un fichaje "plus size". Los comentarios en las redes sociales no se hicieron esperar.