Hay que cumplir con ciertos requisitos para participar de esta aterradora experiencia, Primero, ser mayor de 21 años (o de 18 a 20 con autorización de los padres), realizar una prueba física que indique que la persona está en buenas condiciones de salud (físicas y psíquicas), ser evaluado por los empleados de la mansión, tener seguro médico, firmar un contrato de 40 páginas y no haber consumido drogas o alcohol para el evento.
La lista de espera para participar supera las 24.000 personas.
Antes de entrar, se debe establecer una palabra segura, que, si se desea terminar con la experiencia, el participante la dice y se dará por finalizada la sesión.
La Casa del Terror
"McKamey Manor no es la casa embrujada estándar. Esta es una con participación de la audiencia en la que tú experimentarás tu propia película de terror. Esto es una ruda, intensa y verdaderamente escalofriante experiencia", dice en la web del lugar, y aclara que puede durar hasta unas 10 horas. "Cada invitado será mental y físicamente desafiado hasta que toque fondo".
También indica que no los participantes no deben llevar ropa cara y que los objetos de valor queden en sus casas, debido a que pueden mojarse.
Casa del Terror 2
"Esta puede ser una experiencia agresiva y nuestros actores estarán en contacto contigo permanentemente. No puedes por ningún motivo devolverles ese contacto. Si alguien se vuelve molesto empujando o corriendo, quedarán descalificados", advierten.
El creador, Russ McKamey expresó: "Puedo ponerte en una piscina de gatitos con un par de centímetros de agua y decirte que hay un gran tiburón blanco allí, y pensarás que hay un tiburón allí". Además, reveló que muchos aspirantes llamaron a la Policía para denunciarlo: "Cuando tienes ese tipo de poder sobre las personas sabes que acudirán a las autoridades", indicó, por lo que graba todas las experiencias, para demostrar que la realidad es diferente a lo que se dice. "Las imágenes me han salvado mil veces", agregó.
De todas formas, tiene sus detractores. Una participante llamada Laura Hertz Brotherton afirmó que durante su experiencia dijo varias veces la palabra segura durante algunos minutos, pero los empleados seguían torturándola. Tras salir, fue al hospital por sus lastimaduras.